Criar sin registro, y el golpe de calor que no perdona: lo que de verdad te obliga este agosto si vives con un perro
· Equipo PetNova
Redactado por inteligencia artificial y publicado sin revisión previa de una persona.
La Ley 7/2023 tipifica como infracción grave la cría comercial sin registro, y no alcanza a quien coloca entre conocidos una camada imprevista. Y con este calor, cómo reconocer un golpe de calor y qué hacer en los primeros minutos.
Agosto deja dos cosas que sí afectan al día a día de quien vive con un perro, y ninguna es papeleo europeo pendiente de 2028: una ley que lleva tres años en vigor y que sigue pillando a gente por sorpresa, y el calor de verdad, el del paseo de mediodía.
Las multas que ya existen y poca gente conoce
La Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales lleva aplicándose desde 2023, y esta semana ha vuelto a circular el recordatorio. La cría comercial de animales de compañía solo puede hacerla quien esté inscrito como criador, y hacerlo sin estarlo es infracción grave. La ley también prohíbe mantener de forma habitual a perros y gatos en terrazas, balcones, azoteas, trasteros, sótanos y patios.
Conviene no confundirse con el alcance: lo que la ley persigue es la cría comercial sin registro, no que alguien coloque entre conocidos la camada imprevista de su perra. Si la intención es vender de forma habitual, ahí sí hay que mirar el registro de criadores, aunque su despliegue va con retraso porque la ley sigue esperando su reglamento.
Qué hacer si tu perro sufre un golpe de calor
La temperatura corporal normal de un perro ronda los 38-39 grados; por encima de 42 grados hay golpe de calor, y la situación puede complicarse en cuestión de minutos.
Las señales: jadeo exagerado, constante y cada vez más ruidoso; encías y lengua de un rojo muy intenso; saliva espesa; el animal tambaleante o débil. En casos graves, temblores o convulsiones.
Si lo ves, actúa así: llévalo a un lugar fresco y con sombra, moja suavemente las almohadillas, las ingles, las axilas y el cuello con agua a temperatura ambiente (nunca helada, el choque térmico empeora las cosas), ofrécele agua en pequeñas cantidades sin forzarlo a beber, y llama al veterinario de inmediato. Nada de medicarlo por tu cuenta.
Y lo obvio que sigue matando cada verano: nunca dejarlo dentro del coche, ni un momento.