Retiran dos lotes de Nicilan, un antibiótico muy recetado a perros: cómo saber si tienes uno en casa
· Equipo PetNova
La AEMPS ordena retirar dos lotes de Nicilan 40/10 mg por un defecto en la cantidad de ácido clavulánico. Es un antibiótico habitual en perros. Te explicamos qué mirar y qué no hacer por tu cuenta.
Si tu perro ha pasado por una infección de piel, una herida que se complicó o una limpieza dental con antibiótico, hay posibilidades de que en algún momento le hayan recetado Nicilan. Es uno de los antibióticos más habituales en clínica veterinaria, y esta semana la Agencia Española de Medicamentos (AEMPS) ha ordenado retirar dos de sus lotes.
Qué se retira exactamente
La alerta (VDC 02/2026, del 25 de mayo) afecta a Nicilan 40 mg/10 mg comprimidos, de Laboratorios Calier, y en concreto a los lotes X002 y Z001. El motivo es un defecto de calidad en el contenido de ácido clavulánico, uno de los dos principios activos del comprimido junto a la amoxicilina.
Eso importa más de lo que parece. El clavulánico es lo que hace que la amoxicilina siga funcionando frente a bacterias que, de otro modo, la esquivarían. Si su cantidad no es la correcta, el tratamiento puede quedarse corto sin que se note a simple vista: el perro parece que mejora y la infección no se cierra del todo.
No es la primera vez con este producto. La AEMPS recuerda que el mismo defecto ya apareció en 2025 en otros dos lotes (alertas VDC 05/2025 y 07/2025).
Qué hacer si lo tienes en casa
Lo primero, mirar la caja. Si el lote impreso es X002 o Z001, no lo uses y guárdalo para devolverlo donde te lo dispensaron.
Lo segundo, y más importante: no interrumpas un tratamiento por tu cuenta. Cortar un antibiótico a medias es justo lo que favorece que la bacteria se haga resistente. Si tu perro está tomando Nicilan ahora mismo, llama a tu veterinario y que sea él quien decida si cambia el lote, el medicamento o la pauta.
Y si el envase es de otro lote, puedes seguir con normalidad: la retirada es solo de esos dos.
La lectura de fondo
Estas alertas asustan, pero en realidad son la parte del sistema que funciona: alguien detecta que un lote no cumple y se retira antes de que cause un problema serio. Lo que sí conviene es no automedicar nunca a un perro con antibióticos sobrantes de otra vez. La dosis, la duración y el principio activo los decide quien ha visto al animal, no el cajón del baño.