Los perros regulan el calor mucho peor que los humanos: jadean para refrigerarse y sudan sólo por las almohadillas. Como además pasean en la calle, son especialmente vulnerables. Las razas braquicéfalas y los perros mayores u obesos son grupo de máximo riesgo.
Tu progreso se guarda en este navegador. Puedes cerrar la página y volver:
lo que has marcado seguirá marcado.
.