PetNova
Cuidado

Calendario de vacunación del perro

salud preventiva Dificultad: fácil

Antes de empezar

Vacunar a tu perro no es opcional ni una moda: es una de las medidas que más vidas caninas ha salvado en el último siglo. Algunas de las enfermedades contra las que vacunamos (moquillo, parvovirus, rabia) eran mortales con altísima frecuencia hace dos generaciones y siguen apareciendo en brotes locales.

Hay dos grupos de vacunas:

  • Esenciales (core): se ponen a todos los perros, vivan donde vivan. Cubren moquillo, parvovirus, hepatitis canina y, en muchos países, rabia.
  • No esenciales (no-core): dependen de la zona geográfica, el estilo de vida y el riesgo individual: leishmania, leptospirosis, tos de las perreras, herpesvirus, etc. Las decide el veterinario contigo.

El calendario exacto lo establece tu veterinario según el área, el laboratorio que usa y la situación del perro. Lo que sigue es la pauta general orientativa en España.

Lo que necesitas

  • Cartilla sanitaria del perro (la entrega el veterinario en la primera visita; en España es obligatoria junto al chip).
  • Calendario o app de recordatorios para no perder fechas.
  • Tiempo: las vacunas iniciales se distribuyen en varias visitas.
  • La cuenta del perro al día con desparasitación interna (un perro con parásitos responde peor a la vacuna).

Paso a paso

  1. Primera consulta del cachorro (6-8 semanas). Es una visita de presentación: el veterinario lo explora, comprueba peso, registra los datos. Si todo está bien y el cachorro lleva la desparasitación al día, suele ponerse la primera vacuna polivalente (moquillo, parvovirus, hepatitis, parainfluenza).
  2. Refuerzos cada 3-4 semanas. Generalmente entre las 8-9 semanas (primera dosis), 12 semanas (segunda) y 16 semanas (tercera, opcional según protocolo). La pauta múltiple es necesaria: una sola dosis no garantiza protección porque los anticuerpos maternos compiten con la vacuna.
  3. Vacuna de rabia. Tras la primovacunación, habitualmente entre los 3-4 meses según comunidad autónoma. En zonas de la Unión Europea es obligatoria por ley.
  4. Vacunas no esenciales según riesgo. Leishmania si vives en zona endémica (mediterránea), leptospirosis si frecuentas zonas con agua estancada, tos de las perreras si va a residencia o se cruza con muchos perros. Las recomienda tu veterinario.
  5. Refuerzos anuales o trienales en adultos. La cadencia exacta depende del laboratorio: cada vez más vacunas core duran 3 años, las no esenciales suelen ser anuales. La rabia tiene cadencia legal específica.
  6. Salir a la calle. Hasta completar la primovacunación (16-17 semanas), el cachorro no debería pisar suelo de zonas frecuentadas por otros perros sin control sanitario. Pero sí debe socializarse: en brazos, en carrito o con perros vacunados conocidos.

Adaptación

  • Viajes internacionales: la rabia requiere protocolos específicos (a veces análisis de anticuerpos en países exigentes). Planifícalo con 4-6 meses de antelación.
  • Perros senior: algunos protocolos espacian más las vacunas, otros las personalizan según titulación de anticuerpos. Es una conversación con el veterinario.
  • Perros con enfermedad autoinmune o inmunosuprimidos: la pauta vacunal puede modificarse. Nunca decisión propia: siempre con el veterinario.

Cuándo no aplicar

No vacunes a tu perro el día previsto si:

  • Tiene fiebre, vómitos o diarrea ese día.
  • Está convaleciente de una enfermedad reciente.
  • Tiene una herida reciente sin cicatrizar o infección activa.

Coméntaselo al veterinario al llegar a la consulta: él decidirá si posponer. Vacunar a un perro con el sistema inmune ocupado es menos eficaz, y a veces contraproducente.

Tampoco saltes vacunas “porque ya es mayor”: las enfermedades para las que vacunamos no desaparecen con la edad. La cadencia puede revisarse, pero la cobertura debe mantenerse.