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Cuidado

Cepillado de perros de doble capa y muda estacional

higiene Dificultad: media Frecuencia: Diaria en muda, semanal el resto

Antes de empezar

Un perro de doble capa tiene dos tipos de pelo muy distintos conviviendo en el mismo manto: una capa exterior larga, áspera y resistente al agua, y un subpelo denso, suave y lanoso que actúa como aislante térmico. Razas tan dispares como el husky siberiano, el samoyedo, el pastor alemán, el border collie de pelo largo, el akita, el chow chow o el bernés conviven con esta arquitectura.

El subpelo se renueva dos veces al año, en primavera y otoño, en lo que se conoce como muda estacional o “blowing the coat”. Durante esas dos o tres semanas la cantidad de pelo que suelta el perro es desproporcionada respecto al resto del año: parece imposible que un solo animal tenga tanto. Fuera de muda, el cepillado es relativamente liviano. Durante muda, deja de serlo: hay que sentarse y trabajar a fondo.

Importante: a un perro de doble capa no se le rapa salvo prescripción veterinaria. El subpelo aislante no vuelve a crecer igual y la piel queda expuesta a quemaduras solares y problemas térmicos. La forma correcta de manejar el manto es retirar el subpelo muerto con herramienta específica, no cortarlo.

Lo que necesitas

  • Cepillo de cardas (slicker) de tamaño medio o grande según el perro.
  • Rastrillo de subpelo (undercoat rake) con púas redondeadas, no afiladas.
  • Cepillo deshedding tipo carda fina, sólo para muda.
  • Peine metálico de doble densidad para revisar nudos en zonas de fricción (axilas, ingles, detrás de orejas).
  • Espacio amplio: terraza, jardín o habitación con suelo fácil de barrer. El pelo vuela y se mete por todos lados.
  • Toalla o sábana vieja para recoger.
  • Aspiradora a mano para el final.
  • Premios pequeños para sesiones largas.

Paso a paso

  1. Cepilla siempre con el manto seco. Sobre pelo mojado, el subpelo se compacta y los nudos se aprietan. Si vienes de un baño, seca a fondo antes de cepillar.
  2. Empieza por el rastrillo de subpelo en zonas de gran volumen. Lomo, costados, traseros, cuello. Pasadas largas en el sentido del pelo, con presión moderada. El rastrillo no se hunde en la piel: roza la base.
  3. Continúa con la carda en pasadas cortas. Levanta el pelo de fuera con una mano y trabaja por debajo con la carda. Así llegas al subpelo en lugar de barrer sólo la superficie.
  4. Zonas delicadas con peine, no carda. Detrás de las orejas, axilas, ingles, bajo el cuello, base de la cola. Ahí los nudos se forman primero. Un peine pasado con suavidad evita tirones.
  5. Cabeza y cara con guante de goma o carda muy suave. Sin presión, sólo arrastre superficial.
  6. Repasa con la deshedding en muda. Pasada larga, sin presionar, sólo retirando lo que está suelto. Sin obsesionarse: cuando deja de salir pelo abundante, paras.
  7. Recoge y aspira. Quita el pelo del cepillo a media sesión (se carga rápido). Al terminar, aspira o barre antes de que se reparta por toda la casa.

Adaptación durante muda

Durante las dos o tres semanas pico de muda, las sesiones cortas y diarias funcionan mejor que una larga semanal. Un cuarto de hora todos los días por la tarde, en lugar de noventa minutos un sábado. El perro lo tolera mejor y tú no te agotas.

Un baño tibio bien aclarado, seguido de secado a fondo, ayuda a soltar de golpe parte del subpelo muerto. Tras el baño y el secado, cepillado a fondo: sale el doble de pelo que en seco. No bañar en seco con prisa: el subpelo mojado se apelmaza y empeora la situación.

Una dieta equilibrada y rica en ácidos grasos esenciales mantiene el manto sano. Si la muda parece desproporcionada incluso para la raza, si hay zonas sin pelo o picor evidente, no es muda: es momento de pasar por el veterinario.

Cuándo no aplicar

  • Sobre piel irritada, con costras, parásitos visibles o heridas: primero consulta veterinaria, después rutina de cepillado.
  • Si tu perro muestra dolor al cepillar una zona concreta, no insistas: puede haber una otitis, una zona inflamada o un nudo que ya está tirando de la piel.
  • Justo después de cirugía o de un proceso febril: espera al alta veterinaria.
  • Sin las herramientas adecuadas: una carda inadecuada o un rastrillo agresivo daña la piel. Mejor sesión más corta con buena herramienta que una larga improvisada con un cepillo de juguete.

El cepillado de un perro de doble capa no se improvisa, pero tampoco es ciencia. Dos sesiones largas a la semana fuera de muda, una corta diaria durante muda, y el pelo en casa se reduce a una fracción.