Las primeras 72 horas del cachorro en casa
Antes de empezar
Los primeros tres días en casa marcan la relación con tu cachorro durante años. Llega de un entorno conocido (criadero o protectora, su madre y hermanos), todo le huele distinto, los humanos son enormes, y por primera vez está solo de su camada. Lo que más necesita no son juguetes ni visitas: necesita calma, rutina y un espacio donde sentirse seguro.
La emoción de la llegada hace que muchos hogares cometan los mismos tres errores: demasiados estímulos, demasiada gente, demasiado pronto. El cachorro acaba sobrepasado, duerme mal, come mal y desarrolla ansiedad antes de la semana. Bajar revoluciones es lo más útil que puedes hacer.
Lo que necesitas
- Una cama o transportín en una zona tranquila, lejos de paso y de aparatos ruidosos.
- Comedero y bebedero (mejor doble bebedero, uno en su zona y otro en el salón).
- Pienso del mismo tipo y marca que comía en el criadero o protectora — los primeros 7-10 días no se cambia, se cambia luego de forma gradual.
- Juguetes mordedores blandos (sin trozos pequeños que se desprendan).
- Una correa y arnés cachorro (todavía no para paseos largos, sí para empezar a familiarizarlo).
- Bolsas y papel absorbente: tendrá accidentes.
- El número del veterinario en la nevera.
Paso a paso
Hora 0-2: Llegada
- Entrad por la puerta con calma. Sin recibimiento de fiesta. Llévalo directamente al jardín o al sitio designado de pis y espera unos minutos a que haga sus necesidades. Premia con voz si lo hace.
- Enséñale su zona. Cama, agua, comedero. Que la explore solo, sin forzarlo. Tú a metro y medio, observando.
- No le pongas la comida nada más llegar. Estrés y comida no se mezclan bien. Espera 2-3 horas. El primer día puede comer menos: normal.
Día 1
- Visitas mínimas. Idealmente sólo la familia que vive con él. Las visitas de amigos pueden esperar a la segunda semana.
- Niños tranquilos. Si hay niños en casa, explícales antes que el cachorro no es un juguete, no se le sigue, no se le coge si quiere descansar, no se le besa en la cara las primeras veces.
- Rutina de salidas al baño. Cada 1-2 horas, tras comer, tras dormir, tras jugar. Es un cachorro: no aguanta. Que vaya asociando un lugar.
- Primera noche. Cama en un sitio donde te oiga respirar (al pie de la cama, sobre todo las dos primeras noches). Llorará: es normal, está solo por primera vez en su vida. Una mano cerca, voz tranquila, y no abrir la jaula cada vez que llora — eso refuerza el llanto.
Día 2
- Introduce poco a poco más zonas. El cachorro va ampliando el mapa de la casa. Las zonas prohibidas (cocina, escaleras) se delimitan ya con barreras físicas.
- Primer cepillado suave. Aunque no lo necesite, conviene que se acostumbre al contacto en patas, orejas, boca. Cinco minutos, premio, y se acabó.
- Llamada a casa. Empieza a usar su nombre cada vez que haga algo que quieras reforzar (mirarte, venir solo). Asocia su nombre con cosas buenas, nunca con regañinas.
Día 3
- Primera salida controlada a un sitio nuevo. Si tiene pauta de vacunas avanzada, breve paseo en brazos o por zona segura (jardín propio). Si no, paseo en transportín o carrito por la calle: aire, sonidos, gente vista.
- Cita con el veterinario en la primera semana. Aunque venga vacunado del criadero, una primera visita para revisión, cartilla y plan de vacunación es obligada.
- Empieza a notar su personalidad. A las 72 horas ya verás si es tímido, lanzado, oral (lo muerde todo), tragón, vocal. Ajusta tu manera de tratarle a lo que él es, no a lo que esperabas.
Adaptación
Si tienes otro perro en casa, las presentaciones deben hacerse fuera de casa (terreno neutro) los primeros días, y nunca dejando solos a los dos al principio. Cuidado especial con razas o tallas muy diferentes.
Si tienes gato, la presentación es gradual con barrera de por medio (puerta entreabierta, valla, jaula). Nunca cara a cara el primer día.
Cuándo no aplicar (urgencia)
Llama al veterinario o acude sin esperar si:
- Vomita repetidamente o tiene diarrea sanguinolenta (parvovirus es real y rapidísimo).
- No come nada en 24 horas y está apagado.
- Tiene la temperatura muy alta al tacto o muy baja, decaimiento profundo.
- Aparece tos productiva o secreciones nasales claras y abundantes en las primeras 48 horas.
No es “miedo a llegar a casa”. Es enfermedad y se aborda como urgencia.