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Cuidado

Viajar en coche con perro: arnés, jaula y paradas

viaje Dificultad: fácil

Antes de empezar

Llevar al perro suelto en el coche es ilegal en España (Reglamento General de Circulación) y, sobre todo, es peligroso para todos los ocupantes. En un frenazo a 50 km/h, un perro de 20 kg actúa como un proyectil de varias centenas de kilos contra el respaldo o el parabrisas. Existen tres sistemas de sujeción aceptados, cada uno con ventajas según el perro y el viaje.

Antes del primer viaje largo conviene acostumbrar al perro al sistema elegido, sea cual sea. Un perro que tiene miedo al coche o se marea con frecuencia rara vez disfruta del viaje a la primera, y los trucos para mejorarlo son simples si se trabajan con tiempo.

Lo que necesitas

  • Sistema de sujeción. Tres opciones válidas:
    • Arnés homologado + cinturón de seguridad: cómodo y rápido. Sólo válido para perros adultos calmados.
    • Transportín o jaula homologada anclada (preferiblemente en el maletero contra el respaldo). El más seguro en accidente.
    • Separador de maletero o reja, válido para perros grandes habituados.
  • Bebedero plegable y agua.
  • Premios pequeños.
  • Toalla o manta que huela a casa para el reposacabezas del transportín.
  • Bolsa de basura y papel absorbente (mareos, baba).
  • Si va a ser un viaje largo: kit de paseo (correa, bolsas, agua), su pienso habitual en raciones medidas, cartilla sanitaria.

Paso a paso

  1. Elige el sistema adecuado al perro. Cachorros y nerviosos: transportín (les contiene visualmente y limita el movimiento). Adultos tranquilos: arnés homologado al cinturón funciona bien. Razas grandes: jaula o separador de maletero. Razas pequeñas: jamás en brazos del copiloto.
  2. Acostumbra al perro en parado. Antes del primer trayecto, deja que entre y salga del coche detenido, con premios y voz tranquila. Repítelo varios días. Es entrenamiento, no pérdida de tiempo.
  3. Trayectos cortos primero. Cinco minutos. Diez. Después media hora. Que asocie el coche con “vamos a un sitio bueno” (parque, paseo), no sólo con “vamos al veterinario”.
  4. Conduce con suavidad. Frenazos secos, acelerones bruscos y curvas a tope provocan mareo. La conducción suave reduce mucho la cinetosis canina.
  5. Para hacer pausa al menos cada dos horas. Aunque vaya tranquilo. Cinco minutos de paseo y agua. En viajes muy largos, una parada por hora si el perro es ansioso o si va en transportín.
  6. No le des una comida copiosa antes del viaje. Mejor ligero 2-3 horas antes, y que tenga acceso a agua siempre.
  7. Ventilación, no aire acondicionado directo a la cara. Una corriente fresca y constante es mejor que un chorro frío.

Refuerzo positivo

Para perros con miedo al coche, el trabajo no es de un día. Sienta al perro al lado del coche apagado, premio. Súbelo al coche apagado, premio, baja. Arranca sin moverte, premio. Anda 50 metros, premio. Paso a paso. Es lento pero funciona.

Para perros con mareo, ayuda viajar en ayunas relativo, con la ventana levemente abierta, y mirando hacia delante (la jaula en el maletero suele marearlos menos que el respaldo trasero). Si el mareo persiste pese a todo, el veterinario tiene opciones — siempre indicación profesional, nunca medicamentos humanos.

Cuándo no aplicar

No metas al perro en el coche si:

  • Hace calor (más de 25-28°C exterior). El coche se convierte en un horno mortal en menos de 10 minutos incluso con ventana entreabierta y a la sombra. Nunca dejar al perro solo en el coche, ni “un momento”, ni en invierno con cristales cerrados.
  • Está recién operado, con marcapasos o con afección cardiorrespiratoria que el veterinario haya marcado como contraindicación.
  • Tiene cuadro agudo de gastroenteritis o vértigo sin diagnóstico.

Si vas a viajar al extranjero o a una zona donde hay riesgo de leishmania, filaria u otra enfermedad transmitida por vector, planifica con el veterinario la prevención específica antes de salir, no en la última semana.