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Enfermedad

Aborto canino

Sistema

reproductor

Severidad

grave

Contagiosa

No

Edad típica

adulto

Síntomas principales

  • Pérdida de la gestación
  • Secreción vaginal anómala
  • Decaimiento
  • Posible fiebre si hay infección

¿Qué es?

El aborto canino es la interrupción de una gestación antes de que los cachorros lleguen a término y sean viables fuera del útero. Puede afectar a uno, varios o todos los embriones, y presentarse en cualquier momento del embarazo.

Las causas son numerosas. Entre las infecciosas destacan la brucelosis canina, el herpesvirus, ciertas bacterias y parásitos como Toxoplasma o Neospora. También hay causas no infecciosas: alteraciones hormonales (insuficiencia de progesterona), traumatismos, defectos uterinos, problemas genéticos del feto, fármacos contraindicados durante la gestación o nutrición inadecuada.

Cómo se manifiesta

Depende de la fase de la gestación. En etapas tempranas, la reabsorción embrionaria puede pasar inadvertida: la hembra sencillamente “no queda preñada” tras un cruce aparentemente fértil. En fases avanzadas aparecen secreción vaginal anómala (marrón, verdosa o sanguinolenta), decaimiento, pérdida de apetito y, si hay infección uterina, fiebre.

En el aborto franco, la hembra expulsa fetos no viables, a veces a lo largo de varias horas. Es una situación angustiante para el tutor y requiere atención veterinaria rápida para descartar complicaciones.

Diagnóstico y atención

El diagnóstico es competencia exclusiva del veterinario, que combina ecografía para valorar el contenido uterino, analítica completa, serologías (brucelosis, herpesvirus) y, cuando es posible, cultivo de los restos abortados. Identificar la causa es importante tanto para tratar a la hembra como para proteger a otras hembras del entorno.

El tratamiento se ajusta a cada caso y lo prescribe el veterinario, orientado a estabilizar a la hembra, completar la expulsión uterina si queda contenido y tratar infecciones si existen. Si tu perra gestante presenta secreción vaginal anómala, fiebre o decaimiento, acude al veterinario sin esperar.

Prevención

En criaderos, la serología de brucelosis antes de cada cruce es la medida preventiva más importante: se trata de una enfermedad zoonótica y de difícil tratamiento. La vacunación frente a herpesvirus canino está disponible para hembras en zonas de alta prevalencia. Mantener al día las vacunas habituales y el control parasitario, evitar manipulaciones bruscas y fármacos no autorizados durante la gestación completan la prevención básica.

Tras la enfermedad

La mayoría de las hembras se recuperan bien si la atención llega a tiempo. La capacidad reproductora futura depende de la causa: las hembras con brucelosis no deben volver a criar, mientras que muchas hembras con un episodio aislado por causa no infecciosa pueden tener camadas normales tras un periodo de descanso y bajo supervisión veterinaria.