Adenovirus canino tipo 2
Otros nombres: CAV-2
Sistema
infeccioso
Severidad
moderada
Contagiosa
Sí
Edad típica
cachorro
Síntomas principales
- Tos seca y persistente
- Estornudos
- Fiebre leve
- Componente del complejo de tos kennel
¿Qué es?
El adenovirus canino tipo 2 (CAV-2) es un virus que afecta sobre todo al aparato respiratorio del perro. A diferencia del CAV-1, responsable de la hepatitis infecciosa canina, el CAV-2 tiene tropismo respiratorio y forma parte del complejo de “tos de las perreras”, junto con otros virus y bacterias como Bordetella bronchiseptica y el virus parainfluenza.
Se transmite por contacto directo entre perros y, sobre todo, por aerosoles cuando un animal infectado tose o estornuda. Es muy contagioso en entornos con muchos perros: residencias caninas, criaderos, refugios, exposiciones, parques con gran tránsito.
Cómo se manifiesta
El signo más característico es una tos seca, fuerte, a menudo descrita por los tutores como “el perro parece atragantado” o “como si tuviera algo clavado”. La tos empeora con el ejercicio y al tirar de la correa. Pueden aparecer estornudos, secreción nasal acuosa y fiebre leve.
En perros adultos sanos, el estado general suele mantenerse: el perro come, juega y no se muestra decaído. En cachorros y en perros inmunodeprimidos, el cuadro puede complicarse con neumonía si una infección bacteriana secundaria se suma al virus.
Diagnóstico y atención
El diagnóstico es competencia del veterinario, que basa el diagnóstico en la presentación clínica típica (tos seca tras exposición a otros perros) y en la exploración. En casos atípicos o complicados, se complementa con radiografías de tórax, hemograma y, ocasionalmente, PCR de secreciones respiratorias para identificar el agente.
El tratamiento se ajusta a cada caso y lo prescribe el veterinario, con manejo sintomático en cuadros leves y antibioterapia si hay infección bacteriana añadida. Si tu perro presenta tos persistente, dificultad para respirar, decaimiento o fiebre alta, acude al veterinario, especialmente si se trata de un cachorro.
Prevención
Existe vacuna específica que se incluye habitualmente en los protocolos vacunales rutinarios. Se administra por vía inyectable o intranasal según el preparado. El veterinario indicará el calendario adaptado a la edad, al estilo de vida y a la convivencia con otros perros.
En entornos de alto riesgo (residencias caninas, exposiciones, perros que viajan con frecuencia), la vacunación frente al complejo respiratorio es muy recomendable. Mantener buena ventilación, espaciar a los perros y aislar precozmente a los animales que tosen reduce mucho la transmisión.
Tras la enfermedad
En perros adultos sanos, la recuperación suele completarse en una o dos semanas sin secuelas. En cachorros y en perros con neumonía secundaria, el seguimiento veterinario es más largo, con controles clínicos hasta confirmar la resolución. Tras la infección, el perro mantiene cierto grado de inmunidad, aunque las reinfecciones por otros agentes del complejo respiratorio siguen siendo posibles.