Artritis séptica canina
Otros nombres: Artritis infecciosa
Sistema
musculoesqueletico
Severidad
grave
Contagiosa
No
Edad típica
cualquier edad
Síntomas principales
- Cojera súbita marcada
- Articulación caliente y dolorosa
- Fiebre
- Decaimiento
¿Qué es?
La artritis séptica es una infección dentro de una articulación, normalmente causada por bacterias que llegan al espacio articular tras una herida penetrante, una cirugía, una infiltración o, en perros con defensas bajas, por vía sanguínea desde otro foco infeccioso del cuerpo.
Una vez instaurada, la infección genera pus dentro de la articulación, lo que destruye el cartílago con rapidez y desencadena un dolor intenso. Por eso, aunque suele afectar a una sola articulación, se considera siempre una urgencia veterinaria.
Cómo se manifiesta
El cuadro típico es una cojera muy marcada y de aparición brusca: de un día para otro el perro deja de apoyar una pata. La articulación afectada se nota caliente, inflamada y dolorosa al simple roce.
Es habitual que vaya acompañada de fiebre, decaimiento general y pérdida de apetito. En cuadros postquirúrgicos puede aparecer en los días siguientes a la intervención, y en cuadros por diseminación desde otro foco, varias articulaciones pueden verse afectadas.
Diagnóstico y atención
El diagnóstico es competencia del veterinario, que suele combinar la exploración, el análisis de sangre y, sobre todo, el análisis del líquido articular obtenido mediante punción. Un cultivo de ese líquido permite identificar la bacteria responsable. La radiografía o la ecografía ayudan a valorar el daño articular.
El tratamiento se ajusta a cada caso y lo prescribe el veterinario, e incluye drenaje o lavado articular cuando es necesario. Si tu perro presenta de pronto una cojera muy marcada con la articulación caliente y fiebre, acude el mismo día a tu veterinario: cuanto antes se trate, menor es el daño articular permanente.
Prevención
No hay vacuna. La mejor prevención pasa por una higiene cuidadosa de cualquier herida en zonas próximas a articulaciones, por seguir al pie de la letra los cuidados postoperatorios después de una cirugía articular y por consultar pronto ante cualquier cojera con inflamación.
Tras la enfermedad
Cuando el tratamiento se inicia rápido, el pronóstico es razonablemente bueno y muchos perros recuperan la función completa de la articulación. Si la infección se cronifica, puede quedar artrosis secundaria que se maneja a largo plazo con control del peso, ejercicio adaptado y revisiones periódicas con el veterinario.