Aspergilosis nasal canina
Sistema
respiratorio
Severidad
grave
Contagiosa
No
Edad típica
adulto
Síntomas principales
- Secreción nasal sanguinolenta
- Estornudos persistentes
- Dolor facial
- Despigmentación de trufa
¿Qué es?
La aspergilosis nasal canina es una infección por un hongo, principalmente del género Aspergillus, que coloniza las cavidades nasales y los senos paranasales del perro. El hongo está presente de forma habitual en el ambiente (polvo, paja, vegetación en descomposición) y normalmente no causa problemas, pero en algunos perros se instala dentro de la nariz y crece formando “alfombras” de hongo que destruyen el tejido local.
A diferencia de la aspergilosis sistémica (poco frecuente y mucho más grave), la forma nasal queda limitada a la cabeza pero produce un daño local importante con erosión del hueso nasal si no se trata.
Cómo se manifiesta
El síntoma más característico es la secreción nasal persistente, a menudo unilateral al principio (sale por una sola fosa), de aspecto mucoso o mucopurulento y, con frecuencia, manchada de sangre. La hemorragia nasal intermitente sin causa traumática es una pista importante.
Otros signos son los estornudos frecuentes, el dolor o sensibilidad facial (el perro evita que le toquen el morro o se rasca con insistencia), la despigmentación de la trufa en la zona afectada, y en casos avanzados, una deformidad visible del puente nasal por la destrucción ósea.
Diagnóstico y atención
El diagnóstico es competencia del veterinario y suele requerir varias pruebas: tomografía o resonancia para ver el alcance, rinoscopia (introducir una cámara fina en la nariz) para visualizar las colonias del hongo, y toma de muestras para cultivo. Las pruebas combinadas dan más precisión que una sola.
El tratamiento se ajusta a cada caso y lo prescribe el veterinario, y puede incluir procedimientos para aplicar antifúngicos directamente en las cavidades nasales bajo anestesia. Es un cuadro que requiere constancia y seguimiento prolongado.
Prevención
No hay una prevención específica: la exposición al hongo es prácticamente universal. Sí conviene vigilar cualquier secreción nasal que dure más de unos pocos días, especialmente si es unilateral o tiene restos de sangre, y consultar al veterinario sin demora.
Razas con mayor incidencia
La aspergilosis nasal afecta sobre todo a razas con hocico largo (dolicocéfalas): Pastor Alemán, Rottweiler, Collie, Golden Retriever y Labrador Retriever. La forma de la nariz facilita que el hongo encuentre condiciones favorables para colonizarla.
Tras la enfermedad
Con un tratamiento adecuado, muchos perros se recuperan bien, aunque a veces hacen falta varias sesiones para erradicar el hongo completamente. Las recaídas son posibles y conviene seguir las revisiones que indique el veterinario durante varios meses después del alta.