Bronquitis crónica canina
Sistema
respiratorio
Severidad
moderada
Contagiosa
No
Edad típica
senior
Síntomas principales
- Tos crónica seca
- Empeoramiento con ejercicio
- Sibilancias
- Intolerancia al esfuerzo
¿Qué es?
La bronquitis crónica canina es una inflamación persistente de los bronquios (las vías que llevan el aire desde la tráquea hasta los pulmones) que dura al menos dos meses. Es una enfermedad de perros adultos y mayores, especialmente en razas pequeñas y medianas, y se caracteriza por una tos seca repetida sin causa infecciosa aguda identificable.
La inflamación mantenida engrosa las paredes bronquiales, aumenta la producción de moco y dificulta el paso del aire. Con el tiempo, puede producir cambios estructurales en las vías respiratorias que no son reversibles, aunque sí controlables con buen seguimiento.
Cómo se manifiesta
El síntoma principal es una tos seca, áspera, a menudo descrita como un “graznido”, que aparece o empeora con el ejercicio, la excitación, los cambios de temperatura o al tirar del collar. La tos puede ser muy persistente y producir alguna pequeña arcada al final, sin vómito real.
Conforme avanza, puede aparecer intolerancia al ejercicio, jadeo exagerado en reposo, sibilancias audibles y, en cuadros descompensados, dificultad respiratoria. El estado general del perro suele ser bueno entre episodios.
Diagnóstico y atención
El diagnóstico es competencia del veterinario y exige descartar otras causas de tos crónica (colapso traqueal, problemas cardíacos, neumonía, filaria, tumores). Las pruebas habituales incluyen radiografías de tórax, analítica y, en algunos casos, broncoscopia con lavado para examinar células y descartar infección.
El tratamiento se ajusta a cada caso y lo prescribe el veterinario. Tiene un componente médico y otro de manejo: control de peso, evitar ambientes con humo, ajuste de actividad y uso de arnés en vez de collar para no presionar la tráquea.
Prevención
No se puede prevenir como tal, pero sí se puede frenar su progresión: mantener al perro en su peso ideal, evitar ambientes con humo de tabaco, aerosoles, polvo o productos de limpieza fuertes, y no usar collar de ahogo. Las revisiones veterinarias periódicas en perros mayores ayudan a detectarla pronto.
Tras la enfermedad
Es una condición crónica que no se cura, pero sí se controla bien en la mayoría de los casos. Con un manejo adecuado, muchos perros mantienen buena calidad de vida durante años. Los controles veterinarios regulares permiten ajustar el plan a la evolución del perro.