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Enfermedad

Carcinoma de células escamosas oral

Sistema

oncologico

Severidad

grave

Contagiosa

No

Edad típica

senior

Síntomas principales

  • Masa ulcerada en boca
  • Halitosis
  • Dolor al comer
  • Salivación
  • Pérdida de peso

¿Qué es?

El carcinoma de células escamosas oral es uno de los tumores malignos más frecuentes en la cavidad bucal del perro. Se origina en las células que recubren las encías, el paladar, la lengua o la zona amigdalar. Suele crecer de forma localmente agresiva, infiltrando los tejidos vecinos (incluido el hueso de la mandíbula o el maxilar), aunque su capacidad para producir metástasis a distancia es más variable según la localización.

No es contagioso. Suele aparecer en perros senior. La información sobre predisposición concreta por raza es limitada, aunque se ha apuntado a más frecuencia en perros grandes y en razas con cavidad oral grande.

Cómo se manifiesta

Lo más típico es una lesión ulcerada en encías, paladar o lengua, a veces acompañada de un bulto firme y sangrante. El perro suele tener mal aliento intenso, salivación abundante (a veces con sangre), dificultad o dolor al comer, pérdida de peso y, si la lesión infiltra hueso, pueden caerse los dientes de la zona afectada.

En las formas que afectan a la zona de las amígdalas, el primer signo puede ser un ganglio aumentado de tamaño en el cuello.

Diagnóstico y atención

El diagnóstico es competencia del veterinario. Suele requerir biopsia bajo sedación o anestesia, exploración detallada de la cavidad oral, citología de ganglios cercanos y pruebas de imagen (radiografía o tomografía de la zona y del tórax) para valorar la extensión.

El plan oncológico lo establece el veterinario y suele combinar cirugía (que puede incluir parte del hueso afectado), radioterapia y/o tratamiento sistémico según el caso. El control del dolor es prioritario para que el perro pueda seguir comiendo cómodamente.

Prevención

No existe una forma documentada de prevenirlo. La higiene oral regular y las revisiones de la boca permiten detectar lesiones nuevas en fases más tempranas, cuando las opciones de tratamiento son mejores.

Tras la enfermedad

El pronóstico es variable. Las lesiones detectadas pronto y resecadas con márgenes amplios suelen tener buena evolución; las muy avanzadas o en zonas difíciles de operar son más complicadas. El seguimiento incluye revisiones periódicas de la cavidad oral y de los ganglios cercanos, y ajustes dietéticos para facilitar la masticación si se ha realizado cirugía extensa.