Diabetes mellitus canina
Otros nombres: Diabetes tipo 1 canina
Sistema
endocrino
Severidad
grave
Contagiosa
No
Edad típica
adulto
Síntomas principales
- Aumento de la sed
- Aumento de la orina
- Pérdida de peso
- Apetito aumentado
- Cataratas
¿Qué es?
La diabetes mellitus canina es una enfermedad crónica del metabolismo del azúcar. El páncreas del perro deja de producir suficiente cantidad de la hormona encargada de que la glucosa de la sangre entre en las células para ser utilizada. Sin esa hormona reguladora, el azúcar se acumula en sangre y las células se quedan sin combustible aunque el animal coma.
En el perro, la forma más frecuente se parece a la diabetes tipo 1 humana: el páncreas pierde esa función endocrina y la enfermedad requiere tratamiento sustitutivo de por vida. No es contagiosa. Suele aparecer en perros adultos, con mayor frecuencia en hembras y en algunas razas concretas.
Cómo se manifiesta
Los signos clásicos son cuatro y suelen aparecer en pocas semanas: mucha sed, mucha orina, mucho apetito y, pese a comer bien, pérdida de peso. La orina, al contener glucosa, atrae a las bacterias y favorece infecciones urinarias frecuentes.
Las cataratas son una complicación muy típica: pueden aparecer de forma rápida y afectar a la visión incluso en los primeros meses de enfermedad. En casos no detectados, el perro puede llegar a una crisis grave llamada cetoacidosis, con vómitos, deshidratación y deterioro general que requiere ingreso urgente.
Diagnóstico y atención
El diagnóstico es competencia del veterinario y se confirma con análisis de sangre y de orina que demuestran niveles altos de glucosa y su presencia en la orina. También se valoran otras alteraciones metabólicas y posibles enfermedades concomitantes.
El tratamiento se ajusta a cada caso y lo prescribe el veterinario. Suele requerir inyecciones diarias pautadas, ajuste nutricional y seguimiento estrecho de la glucemia mediante curvas periódicas. El plan concreto se va ajustando con el tiempo. La constancia en horarios, dieta y administración es clave para mantener al perro estable.
Prevención
No existe una vacuna ni una forma específica de evitar la diabetes. Mantener al perro en su peso ideal, una dieta de calidad y revisiones veterinarias regulares ayudan a detectarla pronto. En hembras enteras, la castración puede reducir el riesgo de descompensaciones hormonales que descontrolan la enfermedad.
Razas con mayor incidencia
Se ha descrito con mayor frecuencia en Schnauzer Miniatura, Samoyedo, Caniche Toy, Beagle, Cairn Terrier, Bichón Frisé y algunos terriers. Las hembras enteras tienen mayor incidencia que los machos.
Tras la enfermedad
Con un buen manejo, los perros diabéticos pueden vivir muchos años con buena calidad de vida. El día a día requiere una rutina firme: horarios de las inyecciones pautadas y de las comidas, control del peso y atención a posibles signos de desajuste. El seguimiento veterinario regular y la implicación del tutor son determinantes para el éxito a largo plazo.