Distrofia muscular canina
Sistema
musculoesqueletico
Severidad
grave
Contagiosa
No
Edad típica
cachorro
Síntomas principales
- Debilidad progresiva
- Marcha rígida
- Atrofia muscular
- Aumento del tamaño de la lengua
¿Qué es?
La distrofia muscular canina es un grupo de enfermedades hereditarias en las que las fibras musculares se degeneran progresivamente por un defecto genético en proteínas estructurales esenciales del músculo. La forma más estudiada está ligada al gen de la distrofina, similar a la distrofia muscular de Duchenne en humanos.
Es una enfermedad genética que se transmite de padres a hijos, no contagiosa y no relacionada con el manejo. Suele manifestarse en los primeros meses de vida, cuando el cachorro empieza a ser activo y la debilidad muscular se hace evidente.
Cómo se manifiesta
Los primeros signos aparecen en cachorros: dificultad para correr, marcha rígida, cansancio fácil y tendencia a quedarse atrás en los juegos. Algunos cachorros se caen con facilidad o adoptan posturas extrañas para apoyarse.
A medida que la enfermedad avanza, los músculos se atrofian (se vuelven más pequeños) en unas zonas y se agrandan de forma anómala en otras. Es frecuente la lengua engrosada, dificultad para tragar y, en fases avanzadas, alteraciones respiratorias o cardiacas por afectación de músculos vitales.
Diagnóstico y atención
El diagnóstico es competencia del veterinario, que suele combinar la exploración, el análisis de sangre (con elevación de las enzimas musculares), las pruebas de imagen y, para confirmar, una biopsia muscular o una prueba genética específica si está disponible para la raza.
El tratamiento se ajusta a cada caso y lo prescribe el veterinario, e incluye cuidados de soporte: fisioterapia suave, control nutricional, manejo de los músculos respiratorios y vigilancia cardiológica. No existe cura.
Razas con mayor incidencia
Está descrita especialmente en Golden Retriever (donde existe un modelo bien caracterizado de la enfermedad) y Rottweiler. También se han descrito formas similares en otras razas de forma puntual.
Tras la enfermedad
El pronóstico es reservado y depende de la forma exacta. Muchos perros mantienen una calidad de vida razonable durante años con un manejo cuidadoso, evitando el sobreesfuerzo, las temperaturas extremas y las situaciones que sobrecarguen músculos ya debilitados. Los ejemplares afectados no deben reproducirse para evitar transmitir la enfermedad.