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Enfermedad

Ectopia ureteral canina

Sistema

urinario

Severidad

grave

Contagiosa

No

Edad típica

cachorro

Síntomas principales

  • Goteo constante de orina desde cachorro
  • Quemadura de orina perivulvar/preputial

¿Qué es?

La ectopia ureteral es una malformación congénita en la que uno o ambos uréteres (los conductos que llevan la orina desde los riñones a la vejiga) no desembocan en el sitio correcto, sino en zonas más bajas como la uretra, la vagina o el cuello vesical. Como consecuencia, parte de la orina no se almacena bien en la vejiga y se escapa de forma continua.

Es una alteración con la que el cachorro ya nace. Es más frecuente en hembras que en machos y suele detectarse en los primeros meses de vida, cuando el tutor observa que el cachorro “no consigue estar seco” pese a estar acostumbrándose a la rutina de paseos.

Cómo se manifiesta

El signo más característico es el goteo de orina constante o casi constante: el cachorro deja un rastro de humedad por la casa o aparece siempre con la zona del prepucio o de la vulva mojada, sin que el animal haga el gesto de orinar de forma voluntaria.

Es frecuente la dermatitis e irritación de la piel alrededor de los genitales (“quemadura por orina”), olor persistente a orina y un mayor riesgo de infecciones urinarias recurrentes. Algunos perros conservan capacidad de orinar normalmente además del goteo, lo que despista al diagnóstico.

Diagnóstico y atención

El diagnóstico es competencia del veterinario, que suele apoyarse en pruebas de imagen avanzadas: ecografía de las vías urinarias, urografía con contraste, TAC o endoscopia urinaria. El objetivo es identificar exactamente dónde desembocan los uréteres y planificar el abordaje.

El tratamiento se ajusta a cada caso y lo prescribe el veterinario, y suele ser quirúrgico o endoscópico, reservado a equipos con experiencia en cirugía urinaria. Tras la corrección, una parte de los perros sigue necesitando manejo adicional por incontinencia residual.

Razas con mayor incidencia

Está descrita sobre todo en Golden Retriever, Labrador Retriever y Siberian Husky, aunque puede aparecer en cualquier raza. También se ha descrito con cierta frecuencia en algunas razas pequeñas.

Tras la enfermedad

Tras la corrección, muchos perros mejoran de forma muy notable, aunque no todos quedan completamente secos. Las infecciones urinarias recurrentes suelen ser un problema a largo plazo, por lo que conviene seguir las revisiones que indique el veterinario y consultar pronto ante cualquier signo sospechoso.