Estreñimiento crónico canino
Otros nombres: Constipación, Obstipación
Sistema
digestivo
Severidad
moderada
Contagiosa
No
Edad típica
senior
Síntomas principales
- Heces escasas y duras
- Esfuerzo al defecar
- Pérdida de apetito
- Decaimiento
¿Qué es?
El estreñimiento crónico canino es la dificultad mantenida para defecar, con heces escasas, duras y secas, que el perro expulsa con esfuerzo o no consigue expulsar. Cuando la situación se prolonga y el colon se distiende de forma irreversible, se habla de obstipación o megacolon, un estadio más avanzado y de manejo más complejo.
Las causas son muy variadas: deshidratación, dietas pobres en fibra, sedentarismo, traumatismos de cadera o pelvis que estrechan el canal de salida, ingestión de huesos o pelo, problemas prostáticos en machos no castrados, hernias perineales, fármacos administrados sin supervisión y enfermedades neurológicas o endocrinas. En perros mayores, la combinación de varios factores es habitual.
Cómo se manifiesta
El signo más visible es el esfuerzo prolongado al defecar (lo que el veterinario llama tenesmo): el perro adopta la postura repetidas veces, a veces ladra o gime, y consigue expulsar muy poca cantidad o nada. Las heces, cuando salen, son pequeñas, secas y muy duras, en ocasiones con vetas de sangre fresca por la irritación del paso.
A medida que avanza el cuadro aparecen pérdida de apetito, decaimiento, vómitos por la distensión del colon y, en casos avanzados, deshidratación. Es importante no confundir el esfuerzo por estreñimiento con el esfuerzo por colitis o por problemas urinarios: orientan al veterinario las características de las heces y el comportamiento general.
Diagnóstico y atención
El diagnóstico es competencia del veterinario. La exploración clínica con palpación abdominal y, sobre todo, tacto rectal, suele bastar para confirmar la acumulación de heces. La radiografía muestra el grado de distensión del colon y descarta cuerpos extraños o fracturas pélvicas antiguas. En casos crónicos pueden pedirse análisis para buscar causas endocrinas o neurológicas.
El tratamiento se ajusta a cada caso y lo prescribe el veterinario. Acude a consulta si tu perro lleva más de un par de días sin defecar, hace fuerza sin éxito, o si aparece vómitos, decaimiento o sangre.
Prevención
Una buena hidratación, una dieta de calidad con fibra adecuada, el ejercicio diario y permitir que el perro tenga tiempo y tranquilidad para sus paseos son las medidas básicas. Evita los huesos cocinados (causa frecuente de estreñimiento agudo en perros que los roen) y, en perros de pelo largo, controla la ingestión de pelo con cepillados regulares. En perros mayores conviene vigilar el ritmo de las deposiciones para detectar pronto cualquier cambio.
Tras la enfermedad
La mayoría de episodios de estreñimiento agudo se resuelven sin secuelas con un manejo adecuado. Cuando el cuadro se cronifica, el manejo es de por vida: dieta específica, hidratación, ejercicio y, en algunos casos, medicación de mantenimiento. En los casos más avanzados de megacolon irreversible existen opciones quirúrgicas. Con seguimiento veterinario regular y disciplina con la rutina, la calidad de vida puede ser muy buena.