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Enfermedad

Gastroenteritis aguda canina

Otros nombres: Gastroenteritis hemorrágica aguda, AHDS

Sistema

digestivo

Severidad

grave

Contagiosa

No

Edad típica

cualquier edad

Síntomas principales

  • Vómitos repentinos
  • Diarrea hemorrágica
  • Deshidratación rápida
  • Decaimiento

¿Qué es?

La gastroenteritis aguda es la inflamación simultánea del estómago y del intestino delgado. En su forma más grave se conoce como síndrome de diarrea hemorrágica aguda (AHDS, por sus siglas en inglés), antes llamada gastroenteritis hemorrágica. Es una de las urgencias digestivas más frecuentes en perros adultos y, sin atención oportuna, puede deteriorar muy rápido el estado general del animal.

El origen suele ser multifactorial: indiscreción dietética, cambios bruscos de alimentación, infecciones víricas o bacterianas, parásitos o reacciones a toxinas. En el AHDS se sospecha la implicación de toxinas bacterianas que dañan la barrera intestinal, aunque la causa exacta sigue en estudio.

Cómo se manifiesta

El cuadro suele comenzar de manera súbita: el perro está perfectamente y, en pocas horas, aparecen vómitos repetidos y diarrea, que en los casos graves se vuelve sanguinolenta y con un aspecto característico que recuerda a la mermelada de frambuesa. Es habitual la pérdida total del apetito, el decaimiento marcado y signos de dolor abdominal.

La deshidratación se instaura con rapidez, sobre todo en razas pequeñas. Sin tratamiento, el animal puede entrar en shock en menos de un día.

Diagnóstico y atención

El diagnóstico es competencia del veterinario, que combina la exploración clínica con análisis de sangre y, según el caso, test rápidos para descartar parvovirosis u otras causas infecciosas. El tratamiento se ajusta a cada caso y lo prescribe el veterinario: en cuadros leves puede hacerse de forma ambulatoria, pero en los graves se requiere hospitalización con fluidoterapia y soporte específico.

Si tu perro presenta vómitos repetidos junto con diarrea sanguinolenta, decaimiento marcado o signos de shock (encías pálidas, frialdad, temblores), acude a urgencias veterinarias sin demora.

Prevención

No siempre puede evitarse, pero ayuda no dar restos de comida humana, controlar el acceso a la basura, mantener las desparasitaciones al día y hacer los cambios de dieta de forma progresiva. Los protocolos de vacunación al día previenen las causas infecciosas más graves, como la parvovirosis.

Razas con mayor incidencia

Se ha descrito una mayor frecuencia del cuadro de diarrea hemorrágica aguda en razas pequeñas y miniatura, en particular yorkshire terrier, caniche y schnauzer miniatura. Cualquier perro puede padecerlo, pero en estas razas el deterioro tiende a ser más rápido por la menor reserva corporal.

Tras la enfermedad

Con atención temprana el pronóstico suele ser bueno y la recuperación se produce en unos días. Conviene reintroducir la alimentación poco a poco con una dieta blanda específica y vigilar nuevos episodios. Si las crisis se repiten, hay que estudiar causas de fondo (parásitos, alergias alimentarias, enfermedad inflamatoria intestinal).