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Enfermedad

Herpesvirus canino

Otros nombres: CHV-1

Sistema

infeccioso

Severidad

crítica

Contagiosa

Edad típica

cachorro

Síntomas principales

  • Muerte súbita en cachorros recién nacidos
  • Hipotermia
  • Llanto persistente
  • Hemorragias

¿Qué es?

El herpesvirus canino (CHV-1) es un virus que afecta principalmente a cachorros recién nacidos. En perros adultos suele producir infecciones leves o inaparentes (pequeñas alteraciones respiratorias o lesiones genitales), pero queda latente en el organismo y puede reactivarse en momentos de estrés.

El problema serio aparece cuando una hembra preñada o recién parida transmite el virus a su camada. Los cachorros, con su sistema inmunitario inmaduro y baja capacidad para mantener la temperatura corporal, pueden sufrir cuadros graves y, en muchos casos, mortales en los primeros días de vida.

Cómo se manifiesta

En cachorros de menos de tres semanas, la infección puede provocar muerte súbita, llanto persistente, hipotermia, dificultad para mamar, hemorragias internas y un deterioro muy rápido. A veces el primer signo es la pérdida de varios cachorros de la camada en pocas horas.

En perros adultos, los signos son leves: pequeñas lesiones en mucosas genitales o cuadros respiratorios menores. Muchos no muestran nada visible pese a portar el virus.

Diagnóstico y atención

En cachorros, el cuadro clínico orienta y el diagnóstico se confirma con necropsia y pruebas moleculares. El tratamiento es competencia del veterinario y se centra en mantener la temperatura, el aporte nutricional y el soporte general; aun así, el pronóstico en cachorros muy jóvenes es malo.

Conviene contactar pronto con el veterinario si una camada muestra muertes súbitas en los primeros días o cachorros que dejan de mamar y se enfrían.

Prevención

En perreras y criaderos, el manejo es clave: cuarentenas, mantenimiento estricto de la temperatura ambiental del nido (los cachorros pequeños son muy vulnerables al frío) y separación de hembras gestantes con signos clínicos. Existe vacunación específica para hembras gestantes en algunos países; el veterinario indicará si está disponible y si está indicada en cada caso.

Tras la enfermedad

Los cachorros que sobreviven a una infección neonatal pueden quedar con secuelas neurológicas o cardíacas. Las perras que han transmitido el virus suelen quedar inmunizadas y, en partos posteriores, las camadas tienen mejor pronóstico.