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Enfermedad

Hipotiroidismo canino

Sistema

endocrino

Severidad

moderada

Contagiosa

No

Edad típica

adulto

Síntomas principales

  • Aumento de peso sin más comida
  • Pelaje seco y caída de pelo
  • Letargo
  • Intolerancia al frío

¿Qué es?

El hipotiroidismo es la enfermedad hormonal más frecuente del perro y consiste en una producción insuficiente de hormonas tiroideas. La glándula tiroides, situada en el cuello, regula la velocidad del metabolismo del cuerpo: cuando produce menos de lo necesario, todo funciona más lento de lo habitual.

En la mayoría de los casos, la causa es una destrucción gradual de la glándula por una reacción inmunitaria del propio organismo. Es una enfermedad crónica, no es contagiosa y suele aparecer en perros adultos de mediana edad, especialmente en razas medianas y grandes.

Cómo se manifiesta

Los signos se instauran lentamente, a lo largo de meses, y a menudo se confunden con un envejecimiento normal. El perro engorda sin que la ración haya cambiado, se vuelve más apático, busca el sol y los lugares cálidos, tolera mal el frío y tiene un pelaje opaco, seco, con caída del pelo en zonas simétricas (sobre todo en los costados y la cola). La piel puede oscurecerse y aparecer infecciones cutáneas recurrentes.

Algunos perros muestran cambios neurológicos sutiles: marcha descoordinada, debilidad o cambios de carácter.

Diagnóstico y atención

El diagnóstico es competencia del veterinario y se basa en la clínica y en analíticas específicas que miden las hormonas tiroideas. A veces es necesario repetir pruebas o ampliar el panel hormonal, porque otras enfermedades pueden interferir con los resultados.

El tratamiento es de por vida y consiste en una suplementación hormonal diaria que sustituye lo que la glándula no produce. La pauta exacta se ajusta a cada caso y la prescribe el veterinario, con controles periódicos para ir adaptando el plan.

Prevención

No existe una prevención específica al tratarse de una enfermedad mayoritariamente autoinmune con base genética. La detección temprana mediante chequeos regulares en perros adultos de razas predispuestas permite iniciar el tratamiento antes de que aparezcan complicaciones.

Razas con mayor incidencia

Se ha descrito con mayor frecuencia en Golden Retriever, Dóberman, Bóxer, Cocker Spaniel Inglés, Setter Irlandés, Schnauzer y Beagle, entre otras razas medianas y grandes.

Tras la enfermedad

El pronóstico con tratamiento es excelente: la mayoría de los perros recupera su nivel de energía, vuelve a tener un pelaje sano y mantiene un peso adecuado. Los controles periódicos permiten ajustar la dosis de la suplementación a lo largo del tiempo. Con manejo correcto, el hipotiroidismo no acorta la vida del perro.