Insuficiencia renal aguda
Otros nombres: Fallo renal agudo
Sistema
urinario
Severidad
crítica
Contagiosa
No
Edad típica
cualquier edad
Síntomas principales
- Vómitos
- Ausencia de orina o muy poca
- Letargo profundo
- Inapetencia
- Mal aliento
¿Qué es?
La insuficiencia renal aguda es una pérdida brusca de la capacidad de los riñones para filtrar la sangre y producir orina. A diferencia de la enfermedad renal crónica, que se instaura en meses o años, este cuadro aparece en horas o pocos días y es una urgencia veterinaria.
Las causas más frecuentes son intoxicaciones (anticongelante, uvas y pasas, algunos medicamentos humanos, lirios), infecciones (especialmente leptospirosis), golpes de calor, deshidrataciones graves y episodios de shock o cirugías complicadas. Si se actúa pronto, en muchos casos la lesión es reversible; si se retrasa la atención, puede acabar siendo permanente.
Cómo se manifiesta
El perro pasa de estar bien a presentar un cuadro grave en pocas horas. Los signos típicos incluyen vómitos, apatía intensa, falta de apetito y, sobre todo, una orina muy escasa o ausente. Algunos animales beben en exceso al principio y luego dejan de orinar; otros llegan ya en mal estado, con mal aliento amoniacal y debilidad marcada.
Cuando hay sospecha de contacto con un tóxico o de una mordedura, picadura o golpe de calor reciente, los signos pueden aparecer aún antes y conviene no esperar a confirmar todos los síntomas.
Diagnóstico y atención
El diagnóstico es competencia exclusiva del veterinario. Se apoya en análisis de sangre, análisis de orina, ecografía y, cuando se sospecha intoxicación, en pruebas específicas o en la historia reciente del animal. La atención es hospitalaria: fluidoterapia intensiva, control electrolítico y, en casos graves, técnicas de depuración extrarrenal disponibles en hospitales de referencia. Ante sospecha de fallo renal agudo, acude a urgencias veterinarias sin demora. Cada hora cuenta.
Prevención
No existe vacuna específica frente a este cuadro, aunque la vacunación frente a leptospirosis sí reduce uno de los desencadenantes más frecuentes en zonas húmedas o rurales. Mantén lejos del alcance del perro anticongelante, uvas, pasas, lirios y medicamentos humanos. En verano, evita la actividad intensa en horas centrales y garantiza siempre agua fresca.
Tras la enfermedad
El pronóstico depende de la causa y de la rapidez en iniciar el tratamiento. Algunos perros recuperan la función renal por completo; otros quedan con cierto grado de daño residual que se gestiona después como enfermedad renal crónica. El seguimiento veterinario tras el alta es esencial para confirmar la evolución y ajustar los cuidados.