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Enfermedad

Leishmaniosis canina

Otros nombres: Leishmania infantum

Sistema

infeccioso

Severidad

grave

Contagiosa

No

Edad típica

adulto

Síntomas principales

  • Pérdida de peso
  • Lesiones en piel y orejas
  • Crecimiento anormal de uñas
  • Linfadenopatía
  • Pérdida de pelo periocular

¿Qué es?

La leishmaniosis canina es una enfermedad parasitaria crónica causada por Leishmania infantum, un parásito microscópico que se transmite por la picadura de un mosquito muy pequeño, el flebotomo. Es endémica en toda la cuenca mediterránea, incluida España, y supone uno de los principales problemas de salud canina del país.

El parásito se multiplica dentro de células del sistema inmunitario y puede afectar a la piel, los ganglios, los riñones, los ojos y otros órganos. La evolución depende mucho de la respuesta inmunitaria del perro: algunos quedan portadores asintomáticos toda la vida y otros desarrollan una enfermedad grave.

Cómo se manifiesta

Los signos pueden ser muy variados y, a menudo, progresivos durante meses. Son frecuentes la pérdida de peso pese a comer con normalidad, las lesiones en la piel (descamación, alopecia alrededor de los ojos y en orejas, costras), el crecimiento anormal de las uñas, los ganglios hinchados y la apatía.

Otros perros debutan con síntomas oculares (uveítis), renales o sangrados por la nariz. Muchas veces los primeros signos los detecta el tutor casi por casualidad en revisiones rutinarias.

Diagnóstico y atención

El veterinario combina la exploración con analíticas de sangre y pruebas específicas (serología y técnicas moleculares) que detectan la respuesta del organismo frente al parásito o la presencia directa del mismo. El tratamiento es competencia del veterinario y se ajusta al estadio clínico, al estado renal y al caso individual; suele requerir controles periódicos durante toda la vida del perro.

Conviene acudir si aparecen lesiones cutáneas persistentes, pérdida de peso inexplicable o ganglios aumentados en un perro que vive (o ha viajado) a zona endémica.

Prevención

En zona endémica mediterránea, la prevención es clave para los tutores: el veterinario indicará el uso de repelentes específicos para perros prescritos por él, la vacunación si está indicada en el caso concreto y medidas de manejo (evitar exposición al amanecer y atardecer durante la temporada de flebotomos, mosquiteras en zonas de descanso). Existen pruebas serológicas periódicas recomendadas en estas regiones.

Razas con mayor incidencia

Aunque cualquier perro de zona endémica puede infectarse, algunos estudios sugieren mayor susceptibilidad o gravedad en Bóxer, Rottweiler y Pastor Alemán, entre otras razas.

Tras la enfermedad

La leishmaniosis no se cura por completo: la mayoría de los perros queda con el parásito en su organismo aunque no muestre síntomas. Con seguimiento veterinario continuado, controles analíticos y un manejo adecuado, muchos perros mantienen una buena calidad de vida durante años.

Razas con mayor predisposición