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Enfermedad

Mesotelioma canino

Sistema

oncologico

Severidad

crítica

Contagiosa

No

Edad típica

senior

Síntomas principales

  • Derrame pleural recurrente
  • Disnea
  • Distensión abdominal
  • Pérdida de peso

¿Qué es?

El mesotelioma canino es un tumor poco frecuente que nace del mesotelio, la fina capa de células que recubre las cavidades del cuerpo: la pleura (pulmones), el pericardio (corazón) y el peritoneo (abdomen). En el perro, las localizaciones más habituales son la pleural y la pericárdica.

No es contagioso. En medicina humana hay una relación bien documentada con la exposición al asbesto; en el perro, la evidencia es menos clara, pero se ha descrito mayor incidencia en perros que conviven con personas expuestas profesionalmente al amianto, lo que apunta a un papel ambiental compartido. Afecta sobre todo a perros mayores.

Cómo se manifiesta

Los signos dependen de la localización. En la forma pleural y pericárdica predomina la acumulación de líquido en el tórax, que provoca dificultad para respirar progresiva, intolerancia al ejercicio, debilidad y, si el líquido rodea al corazón, signos de fallo cardiaco (mucosas pálidas, abdomen hinchado).

En la forma abdominal el tutor nota distensión del abdomen por acumulación de líquido (ascitis), pérdida de peso y apatía. En todos los casos, el cuadro suele empeorar tras drenar el líquido y volver a llenarse en días o semanas: es uno de los signos que orienta a un proceso tumoral.

Diagnóstico y atención

El diagnóstico es competencia exclusiva del veterinario, que combina radiografías, ecografía, ecocardiografía si hay derrame pericárdico, TAC y análisis del líquido extraído. La citología por sí sola es a menudo insuficiente para confirmar el mesotelioma, y suele ser necesario tomar biopsia mediante toracoscopia o laparoscopia, ya que las células tumorales y las células normales del mesotelio reactivo se parecen mucho.

El plan oncológico combina cirugía, quimioterapia y/o radioterapia según el tumor y el estadio, con énfasis en el control del derrame y en la calidad de vida. Si tu perro respira con dificultad o tiene el abdomen muy hinchado, acude al veterinario sin esperar.

Prevención

No existe prevención específica. Limitar la exposición del perro a polvo de fibras minerales en hogares con reformas antiguas es una medida razonable, sobre todo en zonas donde se conoce la presencia de materiales con amianto.

Tras la enfermedad

El pronóstico es reservado: el mesotelioma es difícil de controlar y suele diagnosticarse en estadios avanzados. El manejo se orienta a mantener la calidad de vida tanto como sea posible, con drenajes periódicos del derrame, tratamiento médico paliativo y seguimiento veterinario estrecho. Las decisiones se toman caso a caso, valorando bienestar y respuesta al tratamiento.