PetNova
Enfermedad

Necrosis aséptica de la cabeza femoral

Sistema

musculoesqueletico

Severidad

grave

Contagiosa

No

Edad típica

cachorro

Síntomas principales

  • Cojera progresiva
  • Atrofia muscular
  • Dolor de cadera

¿Qué es?

La necrosis aséptica de la cabeza femoral es la degeneración del hueso de la cabeza del fémur (el extremo superior del hueso del muslo) por una interrupción de su riego sanguíneo. Sin oxígeno, el tejido óseo muere y se deforma, lo que altera la articulación de la cadera y provoca dolor crónico. El término “aséptica” indica que no hay infección: es un problema vascular del propio hueso.

Es la misma entidad conocida como enfermedad de Legg-Calvé-Perthes cuando aparece en cachorros. En adultos puede asociarse a traumatismos previos o a fracturas que comprometen el aporte sanguíneo a la cabeza del fémur. No es contagiosa.

Cómo se manifiesta

Lo más habitual es una cojera progresiva en una pata trasera que va a más durante semanas o meses. El perro carga menos peso del lado afectado, se cansa antes y muestra molestia al manipular la cadera. Con el tiempo se ve atrofia muscular: el muslo del lado enfermo adelgaza por la falta de uso.

En cachorros, los signos aparecen entre los 4 y los 12 meses de edad y pueden afectar a una o ambas caderas. En adultos, la cojera se relaciona habitualmente con un episodio traumático previo.

Diagnóstico y atención

El diagnóstico es competencia del veterinario, que combinará la exploración con radiografías que muestran la deformación característica de la cabeza femoral. El tratamiento más frecuente es la cirugía para retirar la cabeza dañada y eliminar el origen del dolor, con un plan de manejo postoperatorio que prescribe el veterinario.

Ante una cojera persistente, no esperes: el diagnóstico temprano mejora el pronóstico y reduce la atrofia muscular acumulada.

Prevención

No existe vacuna ni medida específica. Al tratarse en gran medida de un trastorno con base hereditaria en cachorros, se desaconseja criar con animales que la hayan padecido. En adultos, el manejo correcto de traumatismos en la cadera reduce el riesgo de necrosis posterior.

Razas con mayor incidencia

La forma juvenil aparece sobre todo en razas pequeñas y terrieres: Yorkshire Terrier, Caniche Toy, West Highland White Terrier y Cairn Terrier. En perros adultos, la incidencia se relaciona más con antecedentes traumáticos que con la raza.

Tras la enfermedad

El pronóstico funcional tras la cirugía suele ser bueno, especialmente en perros pequeños, donde la musculatura compensa bien la ausencia de la cabeza femoral. La rehabilitación y el control del peso son fundamentales para una marcha cómoda a largo plazo, y la mayoría de los animales recupera una vida activa y sin dolor.

Razas con mayor predisposición