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Enfermedad

Obstrucción intestinal

Otros nombres: Oclusión intestinal

Sistema

digestivo

Severidad

crítica

Contagiosa

No

Edad típica

cualquier edad

Síntomas principales

  • Vómitos repetidos
  • Ausencia de heces
  • Dolor abdominal
  • Decaimiento
  • Distensión abdominal

¿Qué es?

La obstrucción intestinal es el bloqueo, parcial o total, del paso del contenido por el tubo digestivo. Cuando el intestino no puede vaciarse, los líquidos y los gases se acumulan, la pared intestinal se distiende y, si la situación se prolonga, el tejido puede dejar de recibir riego sanguíneo y necrosarse. Es una urgencia veterinaria de las más serias en perros.

Las causas más frecuentes son la ingestión de cuerpos extraños (juguetes, huesos, calcetines, piedras, mazorcas, peluches), los tumores intestinales, las invaginaciones (un trozo de intestino se mete dentro del siguiente), los vólvulos (giros) y, con menor frecuencia, las cargas masivas de parásitos en cachorros.

Cómo se manifiesta

El signo más constante son los vómitos repetidos, que aparecen pronto cuando la obstrucción es alta (cerca del estómago) y más tarde cuando es baja (intestino grueso). El perro suele dejar de comer y de beber, y deja de hacer deposiciones o sólo expulsa pequeñas cantidades líquidas. El abdomen puede estar distendido y doloroso al tacto.

A medida que pasan las horas, el animal se deteriora visiblemente: deshidratación, decaimiento marcado y, en obstrucciones que han comprometido la circulación intestinal, signos de shock con encías pálidas y frialdad.

Diagnóstico y atención

El diagnóstico es competencia del veterinario. La exploración clínica orienta y se confirma habitualmente con radiografía y ecografía abdominal; a veces son necesarios estudios con contraste o cirugía exploratoria. El tratamiento se ajusta a cada caso y lo prescribe el veterinario, pero la mayoría de obstrucciones completas requieren cirugía para retirar el objeto o resolver la causa.

Si sospechas que tu perro ha tragado algo y empieza con vómitos repetidos, decaimiento o ausencia de heces, acude a urgencias veterinarias de inmediato. Cada hora cuenta.

Prevención

La medida más eficaz es controlar lo que tu perro tiene a su alcance. Evita huesos cocinados, juguetes que pueda romper en trozos pequeños, prendas de tela que tienda a roer y restos de cocina (mazorcas, palillos, envoltorios). En cachorros mordedores, supervisar los ratos de juego y elegir juguetes de tamaño adecuado y materiales resistentes reduce mucho el riesgo.

Razas con mayor incidencia

No hay una predisposición racial clara, pero las razas con tendencia a la conducta exploratoria oral (labrador retriever, golden retriever, bulldog inglés, terriers) sufren más episodios. La invaginación intestinal es más frecuente en cachorros con cuadros diarreicos o parasitarios.

Tras la enfermedad

Si la obstrucción se resuelve antes de que el tejido se dañe, el pronóstico suele ser bueno y la recuperación se produce en una o dos semanas. Si ha sido necesaria una resección intestinal, el postoperatorio es más delicado y requiere dieta blanda, antibioterapia y controles frecuentes. Conviene revisar el entorno doméstico para evitar nuevos episodios.