Osteomielitis canina
Otros nombres: Infección ósea
Sistema
musculoesqueletico
Severidad
grave
Contagiosa
No
Edad típica
cualquier edad
Síntomas principales
- Cojera persistente
- Dolor a la palpación del hueso
- Inflamación local
- Fiebre
- Fístulas con secreción
¿Qué es?
La osteomielitis es una infección del hueso y de la médula ósea, generalmente causada por bacterias y, en algunos casos, por hongos. Suele aparecer después de una fractura abierta, una cirugía ortopédica, una herida profunda o una infección dental que alcanza el hueso de la mandíbula.
Aunque cualquier hueso puede verse afectado, son más frecuentes los huesos largos de las extremidades. La infección es difícil de erradicar porque el hueso recibe poco riego sanguíneo en comparación con otros tejidos, lo que limita la llegada de defensas naturales y del tratamiento.
Cómo se manifiesta
El signo más constante es la cojera persistente en una extremidad, que no mejora o incluso empeora pese al reposo. La zona afectada está inflamada, caliente y duele claramente al tocarla.
En cuadros crónicos pueden aparecer pequeños orificios en la piel (fístulas) por los que sale un líquido turbio. Es frecuente la fiebre, el decaimiento y la pérdida de apetito, sobre todo en fases agudas.
Diagnóstico y atención
El diagnóstico es competencia del veterinario, que suele combinar la exploración, las radiografías, los análisis de sangre y el cultivo de muestras del hueso o del exudado. En casos complejos puede recurrir a TAC, resonancia o biopsia ósea para confirmar el alcance.
El tratamiento se ajusta a cada caso y lo prescribe el veterinario; con frecuencia incluye cirugía para retirar tejido enfermo o material de osteosíntesis infectado, además de soporte prolongado. Si tras una cirugía ortopédica o una fractura aparece fiebre, dolor creciente o fístulas con secreción, contacta con tu veterinario sin esperar.
Prevención
La prevención pasa por una buena higiene en cirugías ortopédicas, una limpieza adecuada de las heridas profundas y la atención precoz de las infecciones dentales. Cumplir las pautas postoperatorias y acudir a las revisiones marcadas reduce mucho el riesgo.
Tras la enfermedad
El pronóstico es muy variable: depende del hueso afectado, del germen implicado y del estado general del perro. Algunos animales se recuperan por completo y otros arrastran molestias crónicas que requieren revisiones a largo plazo. La paciencia y el seguimiento veterinario constante marcan la diferencia.