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Enfermedad

Panosteítis canina

Otros nombres: Enfermedad del hueso largo del cachorro

Sistema

musculoesqueletico

Severidad

moderada

Contagiosa

No

Edad típica

joven

Síntomas principales

  • Cojera errática que cambia de pata
  • Dolor a la palpación del hueso
  • Fiebre intermitente

¿Qué es?

La panosteítis es una inflamación que afecta al interior de los huesos largos (fémur, húmero, tibia) durante la fase de crecimiento del perro. Aparece de forma espontánea entre los 5 y los 18 meses de edad, sobre todo en machos jóvenes de razas grandes. Es una enfermedad autolimitada: se resuelve por sí sola con el tiempo, aunque cursa con episodios dolorosos.

La causa exacta no se conoce. Se han propuesto factores genéticos, hormonales, nutricionales y una respuesta inflamatoria a un crecimiento rápido. No es contagiosa ni guarda relación con un golpe o traumatismo.

Cómo se manifiesta

El signo característico es una cojera que va cambiando de pata: hoy cojea de una pata delantera, en unos días pasa a la trasera contraria, luego mejora y vuelve a aparecer. La cojera puede ser repentina y muy acusada. Al palpar el hueso afectado, el perro muestra dolor claro.

Puede acompañarse de apatía, pérdida de apetito y fiebre intermitente. Los episodios duran entre días y semanas, y pueden reaparecer varias veces hasta que el animal termina de crecer.

Diagnóstico y atención

El diagnóstico es competencia del veterinario, que realizará una exploración ortopédica y radiografías de los huesos largos. En las radiografías se ven cambios característicos en la cavidad medular del hueso. Se descartan otras causas de cojera (displasia, osteocondritis, tumores óseos) que requieren manejo muy distinto.

El tratamiento se centra en controlar el dolor durante los episodios y en restringir el ejercicio intenso. El plan concreto lo prescribe el veterinario en cada caso.

Prevención

No hay una prevención específica. En razas grandes y gigantes, una alimentación adecuada para cachorros de su tamaño y un control del crecimiento ayudan a reducir la sobrecarga ósea durante la fase de mayor riesgo. Evita el ejercicio de alto impacto en cachorros que aún están creciendo.

Razas con mayor incidencia

La panosteítis es muy típica del Pastor Alemán y se describe también con frecuencia en Labrador Retriever, Golden Retriever, Rottweiler, Dóberman, San Bernardo y Gran Danés. Los machos jóvenes son los más afectados.

Tras la enfermedad

El pronóstico es excelente: la panosteítis se resuelve cuando el perro termina de crecer, y la mayoría de los animales no queda con secuelas ortopédicas. Durante los meses de episodios conviene paciencia y seguimiento veterinario para diferenciarla de otras cojeras que sí requieren intervención.