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Enfermedad

Pielonefritis canina

Otros nombres: Infección renal

Sistema

urinario

Severidad

grave

Contagiosa

No

Edad típica

adulto

Síntomas principales

  • Fiebre
  • Dolor lumbar
  • Aumento de la sed y orina
  • Vómitos

¿Qué es?

La pielonefritis es una infección bacteriana del riñón y de la zona donde se acumula la orina antes de bajar al uréter. La mayoría de las veces se produce porque una infección de la vejiga (cistitis) asciende por las vías urinarias y acaba colonizando el tejido renal.

Es más frecuente en perros con factores predisponentes: cálculos urinarios, malformaciones de las vías urinarias, diabetes, enfermedades hormonales que alteran las defensas o tratamientos que diluyen mucho la orina. Una pielonefritis no tratada puede dañar el riñón de forma permanente.

Cómo se manifiesta

Es habitual que aparezca fiebre, decaimiento, pérdida de apetito y, en muchos casos, vómitos. El perro puede mostrar dolor cuando se palpa la zona lumbar y adoptar posturas tensas al andar.

Con frecuencia hay también signos urinarios: ganas de orinar más a menudo, esfuerzo para hacerlo, orina turbia o con sangre, y un aumento llamativo de la sed y de la cantidad total de orina. En perros mayores los síntomas pueden ser más sutiles, lo que retrasa el diagnóstico.

Diagnóstico y atención

El diagnóstico es competencia del veterinario, que suele combinar el análisis de sangre, el análisis y cultivo de orina (idealmente recogida directamente de la vejiga) y la ecografía abdominal para evaluar el estado de los riñones. En casos complejos se valoran más pruebas de imagen.

El tratamiento se ajusta a cada caso y lo prescribe el veterinario, normalmente con un plan prolongado y revisiones para confirmar la curación. Si hay cálculos o malformaciones de fondo, también deben abordarse.

Prevención

La mejor prevención pasa por tratar pronto las cistitis y, en perros con enfermedades predisponentes (diabetes, problemas hormonales), seguir las revisiones y los controles de orina que indique el veterinario. Garantizar acceso a agua fresca y respetar los paseos para que el perro orine con frecuencia también ayuda.

Tras la enfermedad

Con un diagnóstico temprano y un tratamiento bien hecho, la mayoría de los perros se recuperan sin secuelas. Si la pielonefritis se cronifica o se trata tarde, puede quedar daño renal permanente, por lo que el seguimiento veterinario posterior es importante para detectar a tiempo cualquier deterioro de la función renal.