Tétanos canino
Sistema
infeccioso
Severidad
crítica
Contagiosa
No
Edad típica
cualquier edad
Síntomas principales
- Rigidez muscular generalizada
- Risa sardónica
- Orejas erguidas
- Dificultad respiratoria
- Convulsiones
¿Qué es?
El tétanos canino está causado por la toxina que produce la bacteria Clostridium tetani, presente de forma natural en el suelo y en las heces de muchos animales. La bacteria entra en el organismo por heridas profundas o sucias y, en condiciones de poco oxígeno, libera una toxina muy potente que altera la transmisión nerviosa.
El perro es relativamente resistente al tétanos comparado con otras especies (como el caballo o el humano), pero la enfermedad sigue siendo posible, sobre todo en heridas punzantes, mordeduras profundas o tras cirugías con mala higiene.
Cómo se manifiesta
El cuadro clínico es muy característico: rigidez muscular generalizada o localizada cerca de la herida, expresión facial tensa con orejas erguidas y labios retraídos (la llamada “risa sardónica”), dificultad para abrir la boca y caminar con la postura tiesa.
En casos graves aparecen espasmos provocados por cualquier estímulo (ruidos, luz, manipulación), dificultad respiratoria por contractura de los músculos del tórax y convulsiones. La evolución sin tratamiento es mala.
Diagnóstico y atención
El veterinario diagnostica el tétanos por los signos clínicos y los antecedentes de herida previa. El tratamiento es hospitalario, competencia del veterinario, y combina cuidados intensivos en un ambiente tranquilo y oscurecido con el control de la toxina y de las contracturas. Es un manejo prolongado, de semanas a veces.
Si tu perro presenta rigidez muscular y la cara tensa tras una herida reciente, acude a urgencias. El tétanos progresa rápido.
Prevención
La principal medida es la limpieza y desinfección adecuada de cualquier herida profunda o punzante, y la consulta veterinaria pronta si la herida es sucia. La vacunación antitetánica, habitual en otras especies, no se aplica de forma rutinaria en el perro porque la incidencia es baja, salvo recomendación específica del veterinario.
Tras la enfermedad
Los perros que superan la fase aguda suelen recuperarse por completo, aunque la convalecencia es larga y requiere mucha paciencia. La recuperación neuromuscular puede llevar semanas o meses, con fisioterapia y un retorno gradual a la actividad normal.