Toxicidad por cebolla y ajo
Otros nombres: Intoxicación por allium
Sistema
digestivo
Severidad
grave
Contagiosa
No
Edad típica
cualquier edad
Síntomas principales
- Vómitos
- Anemia hemolítica diferida
- Apatía
- Orina oscura
¿Qué es?
La cebolla, el ajo, el puerro, la cebolleta y la chalota pertenecen a la familia de las plantas allium. Todas ellas contienen compuestos azufrados que, en el perro, dañan los glóbulos rojos. El resultado es una anemia que puede aparecer de forma diferida, varios días después de la ingesta.
La toxicidad se produce tanto si el alimento está crudo como cocinado, deshidratado o en polvo. De hecho, el ajo deshidratado y la cebolla en polvo (presentes en muchas salsas, sopas de sobre, caldos preparados y comida casera con condimento) son especialmente concentrados y peligrosos.
Cómo se manifiesta
En las primeras horas pueden aparecer vómitos, diarrea y molestias abdominales. Pero el problema más grave es diferido: a partir del segundo o tercer día, los glóbulos rojos comienzan a destruirse y aparece anemia. El perro está apático, débil, con las mucosas pálidas y, en algunos casos, con la orina de color oscuro (rojiza o marrón) por la presencia de hemoglobina.
La gravedad depende de la cantidad ingerida en proporción al peso del perro, y de la frecuencia: pequeñas cantidades repetidas (por ejemplo, en la dieta diaria) también pueden causar toxicidad acumulada.
Diagnóstico y atención
Si tu perro ha comido cebolla, ajo o productos que los contengan, acude a urgencias veterinarias sin demora, aunque parezca estar bien. La anemia suele aparecer cuando ya no se puede hacer mucho de forma preventiva, así que la actuación temprana es clave.
El veterinario evaluará la cantidad ingerida y el riesgo. Puede provocar el vómito si la ingesta es muy reciente y planteará seguimiento con análisis de sangre para detectar la anemia en cuanto aparezca. El tratamiento se ajusta a cada caso y lo prescribe el veterinario.
Prevención
Revisa los ingredientes de la comida casera que ofreces a tu perro: las sopas, los caldos, las salsas, la comida para bebés y muchos platos preparados llevan cebolla o ajo aunque no se vean. Atención también al “sushi para perros” casero y a las recetas de internet con tomate frito, pizza, salsa boloñesa o restos de comida humana en general.
Tras la enfermedad
Los perros que reciben atención antes de desarrollar anemia significativa suelen recuperarse bien. Los casos con anemia grave pueden necesitar hospitalización, transfusiones y seguimiento durante semanas. Tu veterinario te indicará los controles necesarios y cuándo se puede dar el alta definitiva.