Toxicidad por uva y pasas
Sistema
digestivo
Severidad
crítica
Contagiosa
No
Edad típica
cualquier edad
Síntomas principales
- Vómitos
- Diarrea
- Apatía
- Fallo renal agudo
¿Qué es?
La uva, las pasas y otros derivados (mosto, ciertos productos de repostería con pasas) pueden provocar en algunos perros un fallo renal agudo grave. La sustancia exacta responsable de la toxicidad no se conoce con certeza, y por eso el riesgo es difícil de predecir: hay perros que toleran pequeñas cantidades sin problema y otros que enferman con muy poca ingesta.
Esa imprevisibilidad es justamente el motivo por el que ninguna cantidad de uva o pasas debe considerarse segura para un perro. Lo prudente es tratar cualquier ingesta como potencialmente tóxica, sin excepciones.
Cómo se manifiesta
Los primeros síntomas suelen aparecer en las primeras 6 a 12 horas tras la ingesta: vómitos, diarrea y apatía. A las 24-72 horas pueden aparecer los signos de daño renal: el perro bebe y orina más (o, al revés, deja de orinar), pierde el apetito, está muy decaído y puede tener mal aliento de tipo “amoniacal”.
El fallo renal agudo es una urgencia médica que, sin tratamiento, puede ser mortal en pocos días.
Diagnóstico y atención
Si tu perro ha comido uvas, pasas o productos que las contengan, acude a urgencias veterinarias de inmediato, sin esperar a ver síntomas. El margen de actuación efectivo se cuenta en horas.
El veterinario evaluará la situación, puede provocar el vómito si la ingesta es muy reciente y planteará hospitalización con monitorización renal. Los análisis seriados de sangre y orina permiten detectar el deterioro renal en cuanto aparece. El tratamiento se ajusta a cada caso y lo prescribe el veterinario.
Prevención
No dejes uvas ni pasas al alcance del perro: fruteros bajos, bolsas de compra, ensaladas, panettone, roscones, magdalenas y mueslis. Cuidado especial en celebraciones y en zonas donde haya viñas accesibles durante la vendimia. Educar a niños y visitas a no dar “una uva sola” como premio es importante: muchos casos empiezan con buena intención.
Tras la enfermedad
El pronóstico depende de la rapidez de la atención y de si se desarrolla daño renal. Los perros tratados pronto y sin afectación renal evidente suelen recuperarse bien. Los que desarrollan fallo renal pueden necesitar hospitalización prolongada y seguimiento crónico de la función renal de por vida. Tu veterinario te indicará los controles necesarios.