Tumor pulmonar primario canino
Otros nombres: Adenocarcinoma broncoalveolar
Sistema
oncologico
Severidad
crítica
Contagiosa
No
Edad típica
senior
Síntomas principales
- Tos crónica
- Pérdida de peso
- Disnea progresiva
- Hemoptisis ocasional
¿Qué es?
El tumor pulmonar primario canino es un cáncer que se origina directamente en el tejido del pulmón, a diferencia de las metástasis pulmonares, mucho más frecuentes, que parten de tumores localizados en otros órganos. La variante más habitual en el perro es el adenocarcinoma broncoalveolar, que nace del epitelio que recubre los bronquios y los alvéolos.
No es contagioso y no se conoce con precisión un factor de riesgo único, aunque la exposición prolongada al humo del tabaco doméstico y la contaminación urbana se han relacionado con un riesgo algo mayor. Afecta sobre todo a perros mayores de 9-10 años, sin predilección clara de sexo.
Cómo se manifiesta
El curso es lento y los primeros signos suelen ser sutiles. Lo más frecuente es una tos crónica que el tutor atribuye al envejecimiento, junto con intolerancia al ejercicio: el perro se cansa antes en los paseos y necesita pausas. Conforme el tumor crece, aparece dificultad para respirar, sobre todo en reposo, y pérdida de peso progresiva.
En algunos casos hay episodios de hemoptisis (expectoración con sangre) y, cuando hay metástasis a los huesos, aparece cojera persistente, sobre todo en miembros traseros (síndrome hipertrófico pulmonar). Algunos tumores son hallazgo casual en una radiografía hecha por otro motivo.
Diagnóstico y atención
El diagnóstico es competencia exclusiva del veterinario, que combina radiografías de tórax en tres proyecciones, TAC torácico (la prueba de elección para planificar cirugía), citología o biopsia guiada por imagen y estadificación para descartar diseminación.
El plan oncológico combina cirugía, quimioterapia y/o radioterapia según el tumor y el estadio. La cirugía de extirpación del lóbulo afectado es el tratamiento de elección cuando el tumor es único y no hay metástasis. Si tu perro presenta dificultad respiratoria progresiva o tos con sangre, acude al veterinario sin esperar.
Prevención
No existe prevención específica. Evitar exponer al perro al humo del tabaco dentro del hogar, mantener un ambiente bien ventilado y consultar al veterinario ante cualquier tos persistente en un perro mayor son las medidas razonables. Las revisiones senior con radiografía de tórax permiten detectar lesiones en fase muy temprana.
Tras la enfermedad
El pronóstico depende mucho del estadio en el momento del diagnóstico, del tipo histológico y de si se puede operar. Los tumores únicos extirpados completamente, sin metástasis, tienen el mejor pronóstico, con supervivencias largas. Los tumores diseminados son de pronóstico reservado y el manejo se orienta a calidad de vida y bienestar. El seguimiento veterinario tras cirugía incluye revisiones e imagen periódicas.