Vitíligo canino
Sistema
tegumentario
Severidad
leve
Contagiosa
No
Edad típica
adulto
Síntomas principales
- Manchas blancas progresivas en piel y mucosas
- Despigmentación de trufa, labios y párpados
- Sin picor ni inflamación
¿Qué es?
El vitíligo canino es una enfermedad de la pigmentación en la que el perro pierde el color de algunas zonas de la piel y de los pelos por un fallo en las células que fabrican melanina (los melanocitos). El proceso es muy parecido al vitíligo que padecen personas: aparecen áreas blanquecinas, simétricas, que pueden ir creciendo despacio con los meses.
Se considera de origen inmunitario, posiblemente con un componente hereditario en algunas razas. No es dolorosa, no es contagiosa, no produce malestar y no afecta a la salud general del perro. Es, en la inmensa mayoría de los casos, un cambio puramente estético.
Cómo se manifiesta
Lo más típico es la aparición progresiva de manchas blancas en zonas con poco pelo o con piel oscura, especialmente alrededor del morro, los labios, los párpados y la trufa, que pasa de ser negra y húmeda a presentar áreas rosadas. Pueden afectarse también las almohadillas, las uñas y, en algunos perros, áreas del cuerpo donde el pelo se vuelve blanco.
El curso es lento. Las manchas pueden mantenerse estables, extenderse o, en algunos casos, repigmentar parcialmente con el tiempo. No hay picor, ni inflamación, ni costras: la piel se ve sana, sólo con menos color.
Diagnóstico y atención
El veterinario suele reconocer el cuadro por la exploración. Cuando hay dudas o si la despigmentación se acompaña de otros signos (uveítis, lesiones cutáneas), puede recomendar una biopsia para diferenciarla de otras enfermedades autoinmunes más serias, como el síndrome uveodermatológico. En esa biopsia se ve la pérdida de melanocitos característica.
No suele requerir tratamiento médico: el tratamiento se ajusta a cada caso y lo prescribe el veterinario, sobre todo cuando se sospecha relación con otra enfermedad. Sí conviene protección solar en zonas despigmentadas si el perro está mucho al sol, ya que la piel sin pigmento se quema con más facilidad. No es una urgencia.
Razas con mayor incidencia
Se ha descrito con más frecuencia en Rottweiler, Doberman, Labrador Retriever, Pastor Belga (sobre todo Tervueren), Pastor Alemán y Setter Inglés, entre otras. La presentación familiar en algunas líneas apoya la idea de un componente hereditario.
Tras la enfermedad
El vitíligo es una condición crónica, no curable, pero perfectamente compatible con una vida normal. La mayoría de tutores se acostumbra rápido al cambio de aspecto, que en muchos casos resulta hasta llamativo de un modo bonito. Las medidas de cuidado son sencillas: proteger del sol intenso las zonas despigmentadas (especialmente la trufa), seguir con las revisiones de rutina y consultar si aparecen signos añadidos como cambios de comportamiento ocular, picor o inflamación.