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Raza

Perro de Canaan

También conocido como: Kelef Knaani, Canaan

Perro de Canaan
Imagen: Wikimedia Commons · Wikimedia Commons — CC BY-SA 3.0

Origen

Israel

Tamaño

mediano

Peso

18–25 kg

Altura

48–61 cm

Esperanza de vida

12–15 años

Grupo FCI

Grupo 5 — Spitz y tipo primitivo

Temperamento

alertaindependientereservadolealvigilante

Descripción general

El Perro de Canaan es una raza de origen muy antiguo, descendiente directa de los perros parias que habitaban la región de Oriente Medio durante milenios. Vivieron en estado semisalvaje en el desierto del Negev durante siglos, después de que sus antepasados sirvieran a los pueblos cananeos y hebreos como guardianes de rebaños y campamentos.

La raza moderna se reconstituyó a partir de los años treinta del siglo XX, cuando la cinóloga Rudolphina Menzel los rescató del desierto y los seleccionó como perros de servicio para el Mossad y el ejército israelí. Hoy es la raza nacional de Israel y conserva un carácter primitivo prácticamente intacto, lo que la convierte en un puente vivo entre el perro salvaje y el doméstico.

Características físicas

Es un perro de tamaño mediano, atlético, de líneas armoniosas y muy adaptado al desierto. La cabeza tiene forma de cuña, con un cráneo ligeramente abovedado y un hocico afilado. Las orejas son medianas, anchas en la base y se llevan erguidas, muy móviles. Los ojos son almendrados, oscuros y de expresión alerta e inteligente.

El cuerpo es cuadrado y bien proporcionado, con una espalda recta y un pecho moderadamente profundo. La cola es de longitud media y se lleva enroscada sobre el dorso en alerta, típica de los perros tipo spitz. El pelaje es doble: capa externa de pelo corto a medio, áspera y resistente, y capa interna densa y aislante. Los colores admitidos van desde el arena y el rojo hasta el negro, pasando por el blanco con manchas.

Carácter y comportamiento

El Canaan combina la sensibilidad de los pastores con el carácter independiente de los perros primitivos. Es muy alerta, vigilante y rápido para detectar cualquier cambio en su entorno. Como guardián es extremadamente competente: prefiere avisar y vigilar antes que atacar.

Con su familia es leal, afectuoso y profundamente vinculado, aunque no empalagoso. Con extraños se muestra reservado y desconfiado, y necesita socialización abundante desde cachorro para evitar excesos de timidez o reactividad. Con niños conocidos puede ser un compañero excelente. Con otros perros suele aceptar bien la jerarquía si se ha socializado, aunque puede ser firme con los del mismo sexo.

Cuidados específicos

  • Ejercicio: alto. Necesita paseos largos, exploración y juegos variados. Disfruta especialmente del trabajo cooperativo con su tutor.
  • Alimentación: raza eficiente con la comida, descendiente de perros que vivían de poco. Vigilar el peso y ajustar las raciones.
  • Pelaje: cepillado semanal y diario en las dos mudas anuales, en las que pierde gran cantidad de subpelo.
  • Mental: muy alto. Aprende rápido y necesita retos. Entrenamiento positivo y consistente; los métodos duros lo cierran.

Convivencia

Funciona mejor en hogares con jardín, mucho mejor si está bien vallado, con tutores que entiendan y respeten su carácter primitivo. Su tendencia a ladrar a cualquier estímulo nuevo lo hace poco apto para pisos pequeños o viviendas con vecinos sensibles, salvo con un trabajo de educación específico. Tolera bien la actividad familiar y el clima, pero no la soledad prolongada ni los hogares caóticos.