Perro de Canaan
También conocido como: Kelef Knaani, Canaan
Origen
Israel
Tamaño
mediano
Peso
18–25 kg
Altura
48–61 cm
Esperanza de vida
12–15 años
Grupo FCI
Grupo 5 — Spitz y tipo primitivo
Temperamento
Descripción general
El Perro de Canaan es una raza de origen muy antiguo, descendiente directa de los perros parias que habitaban la región de Oriente Medio durante milenios. Vivieron en estado semisalvaje en el desierto del Negev durante siglos, después de que sus antepasados sirvieran a los pueblos cananeos y hebreos como guardianes de rebaños y campamentos.
La raza moderna se reconstituyó a partir de los años treinta del siglo XX, cuando la cinóloga Rudolphina Menzel los rescató del desierto y los seleccionó como perros de servicio para el Mossad y el ejército israelí. Hoy es la raza nacional de Israel y conserva un carácter primitivo prácticamente intacto, lo que la convierte en un puente vivo entre el perro salvaje y el doméstico.
Características físicas
Es un perro de tamaño mediano, atlético, de líneas armoniosas y muy adaptado al desierto. La cabeza tiene forma de cuña, con un cráneo ligeramente abovedado y un hocico afilado. Las orejas son medianas, anchas en la base y se llevan erguidas, muy móviles. Los ojos son almendrados, oscuros y de expresión alerta e inteligente.
El cuerpo es cuadrado y bien proporcionado, con una espalda recta y un pecho moderadamente profundo. La cola es de longitud media y se lleva enroscada sobre el dorso en alerta, típica de los perros tipo spitz. El pelaje es doble: capa externa de pelo corto a medio, áspera y resistente, y capa interna densa y aislante. Los colores admitidos van desde el arena y el rojo hasta el negro, pasando por el blanco con manchas.
Carácter y comportamiento
El Canaan combina la sensibilidad de los pastores con el carácter independiente de los perros primitivos. Es muy alerta, vigilante y rápido para detectar cualquier cambio en su entorno. Como guardián es extremadamente competente: prefiere avisar y vigilar antes que atacar.
Con su familia es leal, afectuoso y profundamente vinculado, aunque no empalagoso. Con extraños se muestra reservado y desconfiado, y necesita socialización abundante desde cachorro para evitar excesos de timidez o reactividad. Con niños conocidos puede ser un compañero excelente. Con otros perros suele aceptar bien la jerarquía si se ha socializado, aunque puede ser firme con los del mismo sexo.
Cuidados específicos
- Ejercicio: alto. Necesita paseos largos, exploración y juegos variados. Disfruta especialmente del trabajo cooperativo con su tutor.
- Alimentación: raza eficiente con la comida, descendiente de perros que vivían de poco. Vigilar el peso y ajustar las raciones.
- Pelaje: cepillado semanal y diario en las dos mudas anuales, en las que pierde gran cantidad de subpelo.
- Mental: muy alto. Aprende rápido y necesita retos. Entrenamiento positivo y consistente; los métodos duros lo cierran.
Convivencia
Funciona mejor en hogares con jardín, mucho mejor si está bien vallado, con tutores que entiendan y respeten su carácter primitivo. Su tendencia a ladrar a cualquier estímulo nuevo lo hace poco apto para pisos pequeños o viviendas con vecinos sensibles, salvo con un trabajo de educación específico. Tolera bien la actividad familiar y el clima, pero no la soledad prolongada ni los hogares caóticos.