PetNova
Raza

Grand Bleu de Gascogne

También conocido como: Gran Azul de Gascuña

Grand Bleu de Gascogne
Imagen: Wikimedia Commons · Wikimedia Commons — CC BY-SA 3.0

Origen

Francia

Tamaño

grande

Peso

32–35 kg

Altura

62–72 cm

Esperanza de vida

10–12 años

Grupo FCI

Grupo 6 — Sabuesos y razas semejantes

Temperamento

tranquiloafectuosoobstinadovocaltenaz

Descripción general

El Grand Bleu de Gascogne es uno de los sabuesos franceses más antiguos. Se cree que desciende de los perros traídos a la Galia por mercaderes fenicios, cruzados después con razas locales de las regiones de Gascuña y los Pirineos. Durante siglos fue el sabueso de caza mayor preferido por la nobleza francesa, empleado en jaurías para perseguir lobos, jabalíes y ciervos por terrenos difíciles.

Su nombre hace referencia al manteado moteado tan denso que la piel adquiere un tono azulado al verla a distancia. Hoy es una raza minoritaria incluso en Francia, presente sobre todo en círculos cinegéticos del suroeste. Fuera de ese entorno aparece muy poco como perro de compañía, lo que lo convierte en un descubrimiento para quien busca un sabueso clásico.

Características físicas

Es un perro imponente, alto y de hueso fuerte. La cabeza es larga y noble, con orejas finas y largas que caen plegadas a los lados del rostro, y una expresión melancólica muy característica. El cuerpo es alargado, con un pecho profundo y una espalda firme, y la cola se lleva en sable, ligeramente curvada hacia arriba cuando trabaja.

El pelaje es corto, denso y duro al tacto, con la base blanca cubierta de un moteado tan denso de negro que da el reflejo azulado que da nombre a la raza. Suele presentar manchas negras más amplias sobre la cabeza y a veces marcas fuego sobre las cejas y las mejillas.

Carácter y comportamiento

Tiene un temperamento sereno y afectuoso en casa, muy diferente a la intensidad que muestra en el campo. Es un perro tranquilo en el sofá, paciente con la familia y poco dado a montar revuelo sin motivo. Con los extraños se muestra distante pero no agresivo: avisa con su ladrido profundo y deja que el tutor gestione la situación.

Como buen sabueso, posee un olfato extraordinario y un instinto de seguimiento muy marcado. Una vez que toma un rastro, cuesta mucho desconectarlo: por eso los paseos sueltos sin cercado son arriesgados. Tiende a vocalizar con un aullido grave y melodioso que puede ser un inconveniente en zonas urbanas densas.

Con los niños se lleva bien si crecen juntos, mostrando paciencia y tolerancia. La convivencia con otros perros suele ser buena por su pasado de jauría. Los gatos y animales pequeños pueden activar su instinto de caza si no ha sido socializado con ellos desde cachorro.

Cuidados específicos

  • Ejercicio: necesita actividad diaria abundante, idealmente largos paseos en entornos seguros donde pueda olfatear sin riesgo.
  • Alimentación: ración adaptada a su talla grande y a su nivel de actividad real; vigila las articulaciones desde cachorro.
  • Pelaje: cepillado semanal y revisión frecuente de las orejas largas, que acumulan humedad y suciedad.
  • Mental: los juegos de rastro y olfato lo satisfacen como ninguna otra actividad; el entrenamiento debe asumir su independencia.

Convivencia

Es un perro pensado para hogares rurales o semirrurales con espacio y acceso a zonas de campo. En piso urbano sin salidas largas se aburre y vocaliza, lo que acaba siendo un problema serio. Tolera mejor que otros sabuesos la soledad si ha tenido su ejercicio, pero sigue necesitando compañía y un tutor que comprenda su mentalidad de cazador.