Maltipoo
También conocido como: Malt-A-Poo, Moodle
Origen
Estados Unidos
Tamaño
pequeño
Peso
2–7 kg
Altura
20–35 cm
Esperanza de vida
12–16 años
Temperamento
Descripción general
El Maltipoo es un cruce entre Bichón Maltés y Caniche Toy o Miniatura, surgido en Estados Unidos a finales del siglo XX. Su propósito es exclusivamente de compañía: un perro muy pequeño, afectuoso, alegre y con muy poco desprendimiento de pelo, pensado para vida en piso, hogares con alergias leves y personas que buscan un acompañante ligado al tutor.
Es uno de los doodles más extendidos en hogares urbanos de España y Europa, especialmente entre quienes viven en piso y no pueden ofrecer mucho espacio. Como el resto de cruces de Caniche, no está reconocido por la FCI ni cuenta con un estándar racial: dentro de los Maltipoos hay variabilidad en tamaño, pelaje y carácter, sobre todo en generaciones F1, menos en F1B y F2.
Características físicas
Es un perro muy pequeño, ligero y de aspecto suave. La cabeza es redondeada, con ojos grandes y oscuros y orejas caídas cubiertas de pelo. El hocico suele ser más corto que el del Caniche pero más alargado que el del Maltés. El tamaño varía entre los 2 kg de los ejemplares más reducidos (cruces con Caniche toy) y los 7 kg de los de mayor tamaño (con Caniche miniatura).
El pelaje es ondulado o rizado, sedoso al tacto y con muy poca muda. Los colores más habituales son el blanco, crema, marrón en distintos tonos y plata; menos comunes los tonos rojizos. Algunos ejemplares cambian de color a lo largo del primer año, especialmente los que nacen oscuros y se aclaran con la madurez.
Carácter y comportamiento
El Maltipoo suele ser un perro extremadamente cariñoso, sociable y juguetón, muy ligado a su tutor. Hereda del Maltés el carácter alegre y el apego intenso al cuidador, y del Caniche la inteligencia y la facilidad de aprendizaje. Es uno de los cruces más fáciles de educar en órdenes básicas y trucos.
Con la familia es muy demandante de contacto y atención. Suele llevarse bien con niños siempre que sean respetuosos: por su tamaño reducido necesita supervisión en hogares con niños pequeños o inquietos, porque puede lesionarse fácilmente con una caída o un abrazo demasiado fuerte.
Con extraños tiende a ser amistoso, aunque algunos ejemplares ladran cuando llega alguien desconocido a casa, herencia del Maltés. Con otros perros y mascotas, sociable, especialmente si se socializa de cachorro. Como en todos los cruces, hay variabilidad entre ejemplares.
Cuidados específicos
- Ejercicio: entre 30 y 45 minutos diarios. No necesita actividad intensa, pero sí paseo, contacto con otros perros y juego en casa.
- Alimentación: dieta de calidad pensada para razas muy pequeñas, con cuidado especial porque tienden a la hipoglucemia los primeros meses de vida y al sobrepeso después.
- Pelaje: cepillado dos o tres veces por semana, con especial atención a la zona de los ojos y la barba (suelen mancharse con lágrimas y comida). Corte profesional cada dos o tres meses. La etiqueta “hipoalergénico” se cumple razonablemente en la mayoría pero no es absoluta: lo recomendable es probar contacto antes de adoptar.
- Mental: muy receptivo al refuerzo positivo. Aprende rápido y disfruta del trabajo cognitivo.
Convivencia
El Maltipoo encaja muy bien en pisos, hogares pequeños y personas que pasan tiempo en casa o pueden llevarlo consigo. Su gran inconveniente es la baja tolerancia a la soledad: es uno de los cruces más propensos a la ansiedad por separación si se queda muchas horas solo. No es la mejor opción para hogares en los que el perro pasaría la jornada entero sin compañía.
En salud hereda predisposiciones de ambos progenitores: del Maltés algunos problemas dentales (acumulación de sarro por boca pequeña), luxación de rótula y conducto lagrimal estrecho; del Caniche, problemas oculares y luxación de rótula también. Es un cruce generalmente longevo, pero conviene consultar con tu veterinario revisiones dentales, articulares y oculares periódicas.