Norfolk Terrier
Origen
Reino Unido
Tamaño
pequeño
Peso
5–6 kg
Altura
23–26 cm
Esperanza de vida
12–15 años
Grupo FCI
Grupo 3 — Terriers
Temperamento
Descripción general
El Norfolk Terrier es originario del este de Inglaterra, donde se desarrolló a finales del siglo XIX cruzando pequeños terriers locales con otros de trabajo. Durante décadas fue considerado una variedad del Norwich Terrier, su hermano de orejas erguidas, hasta que en 1964 el Kennel Club británico reconoció a ambas como razas independientes. La diferencia más visible está en las orejas: las del Norfolk caen hacia delante, las del Norwich están erguidas.
Fue criado para cazar ratas y otras alimañas en granjas y establos, función que ejercía con eficacia gracias a su tamaño compacto y su valor. Hoy es un compañero apreciado por su carácter alegre, aunque sigue siendo una raza relativamente poco común fuera del Reino Unido.
Características físicas
Es uno de los terriers más pequeños, pero su construcción es robusta y proporcionada, sin nada de fragilidad. La cabeza tiene un cráneo amplio y un hocico fuerte. Los ojos son ovalados, oscuros y muy expresivos, y las orejas caen ligeramente hacia delante, pegadas a las mejillas, dándole una expresión dulce a pesar de su carácter intrépido.
El pelaje es duro, áspero al tacto y de longitud media, especialmente abundante en el cuello y los hombros, donde forma una pequeña melena. La capa inferior es densa y aislante. Los colores van del rojo intenso al trigueño, pasando por el grizzle (mezcla de gris y rojo) y el negro y fuego. La cola es de longitud media y se lleva alta y alerta.
Carácter y comportamiento
El Norfolk combina lo mejor del terrier con un carácter más sociable que el de muchos primos suyos. Es valiente, alerta y siempre dispuesto a la acción, pero también es notablemente cariñoso, alegre y poco propenso a la territorialidad excesiva.
Se lleva bien con la familia, con niños y, en general, con otros perros, lo que es poco frecuente entre terriers. Disfruta especialmente de la compañía humana y se adapta a distintos ambientes con sorprendente facilidad. Con extraños es educado y curioso más que desconfiado. Como buen terrier, conviene supervisar sus encuentros con roedores o conejos.
Cuidados específicos
- Ejercicio: paseos diarios y ratos de juego. No necesita maratones, pero sí actividad regular para mantener su energía bien canalizada.
- Alimentación: ración moderada y de calidad. Vigilar el peso para no sobrecargar sus pequeñas articulaciones.
- Pelaje: cepillado un par de veces por semana y stripping manual dos veces al año para mantener la textura áspera del pelo.
- Mental: aprende muy bien con sesiones cortas y positivas. Disfruta con juegos de búsqueda y trucos.
Convivencia
Es un perro pequeño que se adapta perfectamente al piso, siempre que sus paseos sean consistentes. Tolera razonablemente bien la soledad si se le acostumbra desde cachorro, aunque prefiere estar con su gente. Su tamaño, su carácter equilibrado y su sociabilidad lo hacen apto para casi cualquier tipo de hogar, incluyendo familias con niños y personas mayores activas.