Pachón Navarro
También conocido como: Perro de Punta Navarro, Pachón de Vitoria
Origen
España
Tamaño
grande
Peso
25–30 kg
Altura
48–58 cm
Esperanza de vida
12–14 años
Temperamento
Descripción general
El Pachón Navarro es una raza de muestra autóctona del norte peninsular, ligada históricamente a Navarra y a las tierras vecinas de Álava y La Rioja. Es uno de los perros de caza más antiguos de España: aparece documentado en tratados de cetrería y caza desde el siglo XVI, y acompañaba a la nobleza y al campesinado en la caza de perdiz, codorniz y becada. Su seña de identidad histórica es la doble nariz, una particularidad anatómica con dos lóbulos nasales separados por un surco profundo, característica que conserva una parte de la población actual.
Durante el siglo XX la raza estuvo al borde de la desaparición, desplazada por perros de muestra extranjeros más ligeros. Sólo gracias al trabajo paciente de aficionados navarros, que rastrearon ejemplares en caseríos rurales a partir de los años setenta y ochenta, se pudo reconstituir la población. La Real Sociedad Canina de España fijó el estándar y la raza se considera plenamente recuperada, aunque con un censo todavía modesto.
Características físicas
Es un perro grande, robusto, de huesos fuertes y conjunto rectangular. La cabeza es ancha y poderosa, con un hocico recto y voluminoso. Su rasgo más singular es la nariz: una parte importante de los ejemplares presenta la llamada “doble nariz”, con dos lóbulos nasales separados por un surco. Los ojos son grandes, expresivos y de color avellana. Las orejas son largas, anchas, de inserción media y caídas a los lados de la cabeza.
El cuerpo es macizo, con un pecho amplio y profundo y un lomo musculado. La cola se lleva colgando en reposo. El pelaje es corto, denso y áspero, con la capa más frecuente blanca con manchas marrones de tonos variables, o entera marrón hígado. Es un perro pesado para ser de muestra, lo que le da una marcha lenta pero muy resistente sobre terrenos quebrados.
Carácter y comportamiento
El Pachón Navarro es un perro tranquilo, equilibrado y de carácter muy estable. A diferencia de muchos perros de muestra modernos, no es nervioso ni explosivo: trabaja con cabeza, recorre el terreno con método y muestra a la pieza con firmeza. Esa misma calma le hace un compañero familiar muy llevadero fuera del campo.
Con su familia es leal y afectuoso, especialmente con los niños, con quienes muestra una paciencia notable. No es un perro pegajoso, pero sí muy presente. Con extraños suele ser sociable y poco desconfiado: avisa sin exagerar y acepta bien a las visitas tras una breve presentación.
Con otros perros generalmente convive sin conflictos, una herencia de su trabajo histórico en jaurías mixtas de muestra. Con animales pequeños no suele dar problemas siempre que se haya socializado de cachorro. Su inteligencia se combina con cierta terquedad propia de las razas de trabajo antiguas, por lo que responde mejor al refuerzo positivo y a la constancia que a métodos duros.
Cuidados específicos
- Ejercicio: entre 60 y 90 minutos diarios. Disfruta especialmente del paseo largo por el campo, los recorridos olfativos y los juegos de búsqueda. Es un perro funcional, no un velocista.
- Alimentación: dieta de calidad para razas grandes, raciones repartidas si tiene actividad intensa. Vigilar el peso, porque tiende a ganar kilos cuando no caza.
- Pelaje: poco exigente. Cepillado semanal y baño ocasional.
- Mental: muy estimulado por el olfato. Sesiones de búsqueda, rastros y juegos de cobro le mantienen mentalmente en forma.
Convivencia
El Pachón Navarro encaja mejor en hogares con acceso al campo, ya sea en casa rural o en familias que practiquen caza, senderismo o vida activa al aire libre. Acepta la vida urbana siempre que reciba el ejercicio diario que su porte y su pasado de trabajo demandan. Tolera bien la soledad moderada cuando es adulto y ha tenido un buen aprendizaje. Es una raza generalmente robusta y sana, sin predisposiciones específicas relevantes en su estándar, aunque por su tamaño grande conviene mantener las revisiones rutinarias con tu veterinario, especialmente en articulaciones, a lo largo de la vida del perro.