Perdiguero Portugués
También conocido como: Perdigueiro Português
Origen
Portugal
Tamaño
mediano
Peso
16–27 kg
Altura
48–56 cm
Esperanza de vida
12–14 años
Grupo FCI
Grupo 7 — Perros de muestra
Temperamento
Descripción general
El Perdiguero Portugués, o Perdigueiro Português, es la raza de perro de muestra autóctona de Portugal. Su historia se remonta al menos a la Edad Media, cuando ya se mencionaban perros de muestra portugueses en la corte real. Comparte raíces ibéricas con el Perdiguero de Burgos y otros perdigueros peninsulares.
Estuvo a punto de desaparecer en la primera mitad del siglo XX, pero fue recuperado por un grupo de cazadores y criadores comprometidos. Hoy sigue siendo principalmente una raza para la caza nacional, con muy escasa presencia fuera de la Península Ibérica.
Características físicas
Es un perro mediano, ligero pero robusto, con apariencia armoniosa y cierta elegancia. La cabeza es proporcionada, con un hocico cuadrado característico y orejas caídas de inserción alta. La expresión es amable y serena.
El pelaje es corto, suave al tacto y pegado al cuerpo, en color amarillo en distintas intensidades, con o sin manchas blancas en pecho y patas. Es de mantenimiento muy sencillo y se adapta bien al clima mediterráneo.
Carácter y comportamiento
El Perdiguero Portugués es amistoso, noble y muy apegado a su familia. Combina la tenacidad y dedicación al trabajo con un temperamento sereno en casa. Su muestra es firme y elegante, y suele cazar con notable contención y control.
Con extraños es generalmente cortés, sin desconfianza marcada. Con niños y otros perros se entiende bien si se ha socializado adecuadamente. Es inteligente y aprende deprisa, especialmente con métodos respetuosos y motivación positiva.
Cuidados específicos
- Ejercicio: alto. Necesita largas salidas diarias, idealmente con oportunidades para correr en libertad o trabajar olfato.
- Alimentación: raza sobria, sin propensión particular al sobrepeso si se ajusta la ración a su actividad.
- Pelaje: cepillado semanal sencillo.
- Mental: disfruta el rastreo, el cobro y los retos de obediencia con su tutor.
Convivencia
Vive mejor en hogares con espacio exterior y tutores activos. Se adapta razonablemente a la vida en piso si recibe el ejercicio adecuado, aunque su esencia es la del campo. Tolera bien el calor mediterráneo y conviene protegerle en climas crudos. Es muy sociable y la soledad prolongada le afecta.