Enfermedad de Addison canina
Otros nombres: Hipoadrenocorticismo
Sistema
endocrino
Severidad
crítica
Contagiosa
No
Edad típica
adulto
Síntomas principales
- Episodios de debilidad recurrentes
- Vómitos
- Diarrea
- Pérdida de peso
- Colapso en crisis
¿Qué es?
La enfermedad de Addison, o hipoadrenocorticismo, es lo contrario del Cushing: las glándulas suprarrenales producen muy pocas hormonas (cortisol y, en muchos casos, también aldosterona) y el organismo se queda sin la respuesta hormonal que necesita para regular el estrés y el equilibrio de sales y agua.
La causa más frecuente es una destrucción autoinmune de las suprarrenales. No es contagiosa. Suele aparecer en perros adultos jóvenes y se la conoce como “la gran imitadora”, porque sus síntomas son inespecíficos y se pueden confundir con muchas otras enfermedades digestivas o generales.
Cómo se manifiesta
El cuadro típico es de altibajos: el perro tiene episodios de apatía, vómitos, diarrea, debilidad o falta de apetito que duran unos días y luego mejoran espontáneamente o con tratamiento sintomático, para volver a aparecer semanas después. Puede haber pérdida de peso progresiva.
La presentación más temida es la crisis addisoniana: una caída brusca del estado general con debilidad extrema, deshidratación intensa y posible colapso. Es una urgencia veterinaria que pone en riesgo la vida si no se atiende de inmediato.
Diagnóstico y atención
El diagnóstico es competencia del veterinario y se confirma con una prueba hormonal específica que mide la respuesta de las suprarrenales a un estímulo. Las analíticas generales muestran alteraciones características de los electrolitos en muchos casos, lo que ayuda a sospechar la enfermedad.
El tratamiento consiste en sustituir las hormonas que faltan, con un plan que prescribe el veterinario y requiere ajustes periódicos. En una crisis, el animal necesita estabilización hospitalaria inmediata.
Ante un perro con debilidad extrema, vómitos persistentes o colapso, acude a urgencias veterinarias sin demora.
Prevención
No existe una prevención específica al ser una enfermedad mayoritariamente autoinmune. La sospecha clínica temprana, en perros jóvenes con episodios digestivos recurrentes inexplicados, es la mejor herramienta para evitar la crisis.
Razas con mayor incidencia
Se ha descrito con mayor frecuencia en Caniche estándar, West Highland White Terrier, Rottweiler, Gran Danés, Setter Irlandés y Portuguese Water Dog. Las hembras se ven afectadas con más frecuencia que los machos.
Tras la enfermedad
Con tratamiento de sustitución correctamente ajustado, los perros con Addison llevan una vida normal y tienen expectativa de vida similar a la de un animal sano. El seguimiento veterinario es de por vida. En situaciones de estrés (viajes, cirugías, enfermedades intercurrentes) puede ser necesario reforzar temporalmente el tratamiento.