Fibrosis pulmonar canina
Otros nombres: Síndrome del Westie
Sistema
respiratorio
Severidad
grave
Contagiosa
No
Edad típica
senior
Síntomas principales
- Tos seca
- Intolerancia al ejercicio
- Respiración rápida en reposo
- Cianosis al esfuerzo
¿Qué es?
La fibrosis pulmonar canina es una enfermedad crónica y progresiva en la que el tejido elástico del pulmón se va sustituyendo por tejido fibroso, más rígido. Como resultado, los pulmones pierden capacidad de expansión y contracción, y el intercambio de oxígeno se vuelve cada vez más difícil.
La causa exacta no se conoce, aunque se sospecha una base genética con factores ambientales que aceleran el proceso. Se conoce a menudo como “síndrome del Westie” porque el West Highland White Terrier es la raza con mayor predisposición documentada, aunque otras razas pequeñas y medianas también pueden verse afectadas.
Cómo se manifiesta
El primer signo suele ser la intolerancia al ejercicio: el perro se cansa más rápido, se queda atrás en los paseos y, tras el esfuerzo, tarda más de lo normal en recuperar el ritmo respiratorio. Aparece tos seca ocasional, especialmente al levantarse, y respiración más rápida en reposo.
Conforme la enfermedad progresa, la dificultad respiratoria es más evidente en el día a día: jadeo aumentado, esfuerzo al inspirar y, en fases avanzadas, episodios de cianosis (mucosas azuladas) tras esfuerzos pequeños o con la excitación.
Diagnóstico y atención
El diagnóstico es competencia del veterinario y suele requerir un abordaje combinado: radiografías torácicas, tomografía, ecocardiografía (para descartar problema cardíaco que dé síntomas parecidos) y, a veces, broncoscopia con lavado. El diagnóstico definitivo no siempre es fácil y se basa en descartar otras causas y en la evolución típica.
El tratamiento se ajusta a cada caso y lo prescribe el veterinario. Tiene un componente médico y otro fundamental de manejo: control del peso, evitar ambientes con humo y polvo, paseos adaptados, y prevenir agudizaciones por infecciones respiratorias.
Prevención
No se conoce una prevención eficaz por su base genética. En razas predispuestas, conviene vigilar especialmente la tolerancia al ejercicio a partir de los 6-8 años y consultar pronto ante cualquier cambio en la respiración o en la resistencia.
Razas con mayor incidencia
La predisposición racial es muy clara: West Highland White Terrier (“síndrome del Westie”), Scottish Terrier, Cairn Terrier, Staffordshire Bull Terrier y, en menor medida, otras razas pequeñas y medianas. Suele afectar a perros adultos-mayores.
Tras la enfermedad
Es una condición crónica y progresiva, sin cura. El objetivo del manejo es ralentizar la progresión y mantener la mejor calidad de vida posible durante el mayor tiempo posible. Los controles veterinarios periódicos son fundamentales para ajustar el plan a la evolución y para manejar las descompensaciones a tiempo.