Lupus discoide canino
Otros nombres: LED canino
Sistema
inmunitario
Severidad
moderada
Contagiosa
No
Edad típica
adulto
Síntomas principales
- Despigmentación de trufa
- Costras y úlceras nasales
- Empeora con sol
- Sin afectación sistémica
¿Qué es?
El lupus eritematoso discoide (LED) es una enfermedad autoinmune de la piel en la que el sistema inmunitario ataca por error a las propias células cutáneas, sobre todo las de la unión entre la epidermis y la dermis. A diferencia del lupus sistémico, esta variante se limita a la piel y no afecta a órganos internos.
La radiación ultravioleta del sol agrava claramente las lesiones, por lo que los brotes son más frecuentes en primavera y verano y en regiones soleadas. Tiene un componente genético que explica su mayor presencia en ciertas razas.
Cómo se manifiesta
La zona más típica es la trufa (nariz). El primer cambio que el tutor suele notar es la pérdida del relieve “empedrado” normal de la trufa, que se vuelve lisa y brillante, y la despigmentación: la nariz pasa de negro a rosa. Con el tiempo aparecen costras, úlceras y, en casos avanzados, deformación del borde nasal.
También pueden aparecer lesiones en los labios, alrededor de los ojos, en las orejas y, ocasionalmente, en los genitales. No hay picor intenso y el perro mantiene su estado general (apetito, energía, peso): es una enfermedad cutánea, no sistémica.
Diagnóstico y atención
El diagnóstico es competencia exclusiva del veterinario, que combina la exploración de las lesiones, su evolución estacional y, sobre todo, la biopsia cutánea, que es la prueba definitiva al mostrar el patrón de inflamación característico. Se descartan otras causas de despigmentación nasal (dermatofitosis, leishmaniosis, pénfigo, neoplasias) mediante pruebas complementarias.
El tratamiento se ajusta a cada caso y lo prescribe el veterinario, dirigido a controlar la respuesta inmunitaria local y a proteger la piel afectada. La fotoprotección es parte central del manejo. Es una enfermedad crónica con brotes y remisiones.
Prevención
No existe prevención específica, pero limitar la exposición solar reduce mucho la intensidad de los brotes: paseos a primera hora y al atardecer, sombra disponible en el jardín y, en perros ya diagnosticados, fotoprotección física en la trufa indicada por el veterinario.
Razas con mayor incidencia
Collie, Pastor de Shetland, Pastor Alemán, Husky Siberiano y, en general, perros nórdicos con trufa muy pigmentada. La predisposición es familiar.
Tras la enfermedad
El pronóstico es bueno en cuanto a calidad de vida: el LED no acorta la esperanza de vida y no afecta a órganos internos. Sin embargo, es una enfermedad crónica que requiere seguimiento veterinario de por vida y constancia en las medidas de fotoprotección. Con manejo adecuado, muchas lesiones quedan controladas y los brotes se espacian.