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Enfermedad

Osteopatía craneomandibular

Otros nombres: Enfermedad del West de la mandíbula

Sistema

musculoesqueletico

Severidad

grave

Contagiosa

No

Edad típica

cachorro

Síntomas principales

  • Dificultad para abrir la boca
  • Inflamación mandibular
  • Dolor al masticar
  • Salivación
  • Pérdida de apetito

¿Qué es?

La osteopatía craneomandibular es una enfermedad del desarrollo en la que el hueso crece de forma anormal en la mandíbula y, a veces, en otras zonas del cráneo. Lejos de ser un cáncer, se trata de un crecimiento óseo benigno pero desorganizado, que aparece durante la fase de crecimiento del cachorro.

Su causa exacta no se conoce, pero tiene un componente hereditario claro en ciertas razas de terrier. Suele detectarse entre los 3 y los 8 meses de edad, justo cuando el cachorro tendría que desarrollar normalmente sus huesos mandibulares.

Cómo se manifiesta

El signo más típico es la dificultad para abrir la boca, que va apareciendo progresivamente. Los tutores notan que su cachorro “no puede coger bien la pelota” o protesta cuando se le ofrece comida.

Suele haber inflamación palpable en la zona de la mandíbula, salivación excesiva y pérdida de apetito por dolor al masticar. Algunos cachorros muestran fiebre intermitente que coincide con los brotes de crecimiento óseo anormal.

Diagnóstico y atención

El diagnóstico es competencia del veterinario, que suele apoyarse en la exploración física y en radiografías o TAC del cráneo, donde se observa el patrón característico de proliferación ósea. En algunos casos se valora también el análisis de sangre para descartar otras causas.

El tratamiento se ajusta a cada caso y lo prescribe el veterinario, centrado en controlar el dolor y mantener al cachorro alimentado durante los brotes inflamatorios. La cirugía rara vez es necesaria y se reserva para casos muy severos.

Razas con mayor incidencia

Está claramente sobrerrepresentada en West Highland White Terrier, Scottish Terrier y Cairn Terrier. También se ha descrito en otros terriers y de forma puntual en razas grandes.

Tras la enfermedad

La buena noticia es que, en la mayoría de casos, la enfermedad “se apaga” al completar el cachorro su desarrollo, hacia el año o año y medio de vida. La mandíbula puede quedar algo engrosada o con cierta limitación de apertura, pero la mayoría de perros llevan vida normal después. En los criadores responsables se recomienda no reproducir a ejemplares afectados.