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Enfermedad

Sarna demodécica canina

Otros nombres: Demodicosis

Sistema

tegumentario

Severidad

grave

Contagiosa

No

Edad típica

cachorro

Síntomas principales

  • Alopecia en zonas localizadas
  • Enrojecimiento
  • Costras
  • Infecciones bacterianas secundarias

¿Qué es?

La sarna demodécica, o demodicosis, está provocada por la proliferación excesiva del ácaro Demodex canis. A diferencia de la sarcóptica, este ácaro vive de forma normal en los folículos pilosos de la mayoría de los perros sin causar problema. La enfermedad aparece cuando, por una alteración del sistema inmune del animal, el ácaro se multiplica de forma descontrolada.

No se considera contagiosa entre perros adultos. Las cachorras pueden transmitir el ácaro a sus crías en los primeros días de vida, pero en condiciones normales eso no se traduce en enfermedad. La demodicosis generalizada suele asociarse a una predisposición genética e inmunitaria, lo que explica que aparezca con más frecuencia en determinadas razas.

Cómo se manifiesta

En la forma localizada, típica de cachorros, aparecen pequeñas zonas sin pelo, con piel enrojecida, alrededor de la cara, los ojos y las patas delanteras. Suele haber poco picor.

En la forma generalizada, las lesiones se extienden por gran parte del cuerpo. La piel pierde pelo en placas amplias, se enrojece, se engrosa y se infecta con bacterias secundarias, que sí provocan picor, mal olor y costras. El estado general del animal puede deteriorarse.

Diagnóstico y atención

El diagnóstico es competencia del veterinario y se confirma por raspado cutáneo: el Demodex es más fácil de encontrar al microscopio que el ácaro de la sarcóptica. También se realizan cultivos y análisis si se sospecha infección secundaria o enfermedad inmunitaria de base.

El tratamiento se ajusta a cada caso y lo prescribe el veterinario. La forma localizada de cachorro suele resolverse sola en muchos casos. La forma generalizada requiere tratamientos prolongados y seguimiento estricto.

Prevención

La forma generalizada tiene base genética: no se debe criar con perros que la hayan padecido. Mantener al animal en buen estado general, controlar enfermedades concomitantes y evitar tratamientos inmunosupresores no justificados ayuda a reducir el riesgo de brotes.

Razas con mayor incidencia

Se ha descrito con mayor frecuencia en Shar Pei, Bulldog Inglés, Bóxer, Dóberman, Pastor Alemán, Bull Terrier y Pug, entre otras razas.

Tras la enfermedad

La forma localizada del cachorro suele resolverse sin secuelas. La forma generalizada requiere tratamiento prolongado y, aunque la mayoría de los animales responden bien, las recaídas son posibles. El seguimiento veterinario a largo plazo es clave para mantener la enfermedad bajo control y detectar reactivaciones de forma temprana.

Razas con mayor predisposición