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Raza

Shar Pei

También conocido como: Chinese Shar-Pei

Shar Pei
Imagen: Wikimedia Commons · Wikimedia Commons — CC BY 3.0

Origen

China

Tamaño

mediano

Peso

18–30 kg

Altura

44–51 cm

Esperanza de vida

8–12 años

Grupo FCI

Grupo 2 — Pinscher, Schnauzer, Molosoides y boyeros suizos

Temperamento

dignolealindependientereservadotranquilo

Descripción general

El Shar Pei es una raza china muy antigua, originaria del sur de China, donde durante siglos trabajó como perro polivalente: guardián, cazador y luchador. Su nombre significa literalmente “piel de arena” en chino, referencia a la textura áspera de su pelaje.

La raza estuvo cerca de extinguirse durante la Revolución Cultural china. Fue salvada por criadores de Hong Kong en los años 70 que exportaron ejemplares a Estados Unidos. Junto con el Chow Chow, es una de las dos únicas razas con la lengua azul-negra.

Características físicas

Es un perro mediano y compacto, con una silueta muy particular. La cabeza es grande y ancha, con piel suelta que forma pliegues característicos especialmente en cachorros. El hocico es corto y ancho (“hocico de hipopótamo”). Los ojos son pequeños y profundos. Las orejas son muy pequeñas, triangulares y caídas.

El cuerpo es musculoso, con un pecho profundo. La cola es de inserción alta. El pelaje es la firma: muy corto, áspero al tacto, casi como cerdas. Admite muchos colores sólidos.

Carácter y comportamiento

El Shar Pei es digno, independiente y muy reservado. Con la familia es leal pero discreto. Con extraños es desconfiado. Con niños la convivencia exige reglas claras.

Con otros perros depende mucho de la socialización.

Es inteligente pero muy tozudo. La obediencia ciega no es su estilo.

Cuidados específicos

  • Ejercicio: entre 30 y 45 minutos diarios.
  • Alimentación: dieta de calidad.
  • Pelaje: cepillado semanal. Atención a los pliegues: limpieza regular para prevenir dermatitis.
  • Mental: socialización temprana.

Convivencia

El Shar Pei encaja en hogares tranquilos con tutores experimentados. Su anatomía hace que sean propensos a problemas dérmicos (en los pliegues), oculares (entropión) y a la “fiebre Shar Pei” (enfermedad autoinflamatoria hereditaria): hace recomendable consultar con tu veterinario revisiones periódicas y elegir criadores responsables.