Urolitiasis canina
Otros nombres: Piedras en la vejiga
Sistema
urinario
Severidad
grave
Contagiosa
No
Edad típica
adulto
Síntomas principales
- Hematuria
- Dificultad al orinar
- Goteo de orina
- Obstrucción en machos
¿Qué es?
La urolitiasis canina es la presencia de cálculos (piedras) en alguna parte del aparato urinario: riñones, uréteres, vejiga o uretra. Se forman cuando determinados minerales presentes en la orina se concentran en exceso y cristalizan, agrupándose poco a poco hasta formar estructuras sólidas.
Existen varios tipos de cálculos (estruvita, oxalato cálcico, urato, cistina, entre otros) y cada uno se asocia a causas, alimentaciones y predisposiciones distintas. Algunos se relacionan con infecciones urinarias, otros con un componente genético o metabólico.
Cómo se manifiesta
Los signos dependen del tamaño y la ubicación. Cuando los cálculos están en la vejiga, el cuadro se parece al de una cistitis: orinar pequeñas cantidades con frecuencia, sangre en la orina, esfuerzos al orinar y, en ocasiones, goteo. Si un cálculo se desplaza a la uretra y la obstruye, el perro intenta orinar sin éxito, se muestra muy inquieto y puede llegar a presentar un abdomen distendido y doloroso. La obstrucción urinaria es una urgencia veterinaria, especialmente en machos, porque la orina retenida pone en riesgo los riñones en cuestión de horas.
Diagnóstico y atención
El diagnóstico es competencia del veterinario, que combinará exploración, análisis de orina, radiografía y ecografía. En algunos casos se envía el cálculo a laboratorio para conocer su composición exacta, lo que permite ajustar el plan a largo plazo. El abordaje se ajusta a cada caso y lo prescribe el veterinario: puede ir desde el manejo nutricional para disolver ciertos cálculos hasta la cirugía o procedimientos mínimamente invasivos para extraerlos.
Prevención
No hay vacuna. La prevención pasa por mantener al perro bien hidratado, ofrecer una dieta adecuada (en perros propensos, dietas específicas indicadas por el veterinario), revisar cualquier signo urinario a tiempo y tratar las infecciones urinarias precozmente. En razas predispuestas, conviene realizar controles periódicos.
Razas con mayor incidencia
Se ha documentado mayor predisposición a determinados tipos de cálculos en razas como el Schnauzer Miniatura, el Dálmata (especialmente urato), el Shih Tzu y el Yorkshire Terrier. Los machos castrados de razas pequeñas tienen además mayor riesgo de obstrucción uretral por el calibre fino de su uretra.
Tras la enfermedad
Tras un episodio resuelto, las recaídas son posibles. Por eso muchos perros requieren un seguimiento prolongado con análisis de orina y ecografías periódicas, una dieta de mantenimiento adecuada y una hidratación cuidada. Con un plan personalizado, la mayoría llevan una vida normal.