Bearded Collie
También conocido como: Beardie
Origen
Reino Unido (Escocia)
Tamaño
mediano
Peso
18–27 kg
Altura
51–56 cm
Esperanza de vida
12–14 años
Grupo FCI
Grupo 1 — Perros de pastor y boyeros
Temperamento
Descripción general
El Bearded Collie, conocido cariñosamente como Beardie, es un perro pastor escocés con varios siglos de historia en las Tierras Altas. Se desarrolló para conducir ovejas y ganado en terrenos abruptos y con climas duros, donde su pelaje protector y su resistencia eran imprescindibles.
A mediados del siglo XX estuvo cerca de desaparecer, pero la criadora Olive Willison reconstruyó la población a partir de unos pocos ejemplares. Hoy es un perro de compañía muy valorado por su alegría y por su aspecto desenfadado, aunque sigue siendo capaz de trabajar con rebaños cuando se le pide.
Características físicas
Es un perro de tamaño mediano, de proporciones equilibradas y ligeramente más largo que alto. La cabeza es ancha y plana, con un hocico fuerte y unos ojos expresivos rodeados de pelo, lo que le da una mirada característica. La cola es larga, baja y se mueve con naturalidad cuando está alegre.
El pelaje es doble, largo, fuerte y ligeramente ondulado, con una capa interna suave que aísla del frío y la humedad. Los cachorros nacen con un color que suele aclararse en la edad adulta. La famosa «barba» que da nombre a la raza enmarca el hocico.
Carácter y comportamiento
El Beardie es alegre, entusiasta y muy sociable. Disfruta de la compañía de su familia y suele integrarse bien con otros perros y con niños, a los que acompaña con paciencia. Con extraños se muestra cordial, no es un guardián duro.
Conserva mucho instinto de pastor: es atento, espabilado y aprende rápido si el entrenamiento es positivo y variado. Puede mostrarse algo terco o tener la costumbre de «conducir» a los miembros de la familia, sobre todo si no se le da suficiente trabajo mental.
Cuidados específicos
- Ejercicio: alto. Necesita una o dos horas diarias de actividad: paseos largos, juegos de buscar y traer o deporte canino.
- Alimentación: raciones ajustadas a su nivel de actividad, sin excesos.
- Pelaje: cepillado a fondo dos o tres veces por semana para evitar nudos. Las orejas y la zona del hocico requieren atención.
- Mental: trabajos de obediencia, agility, pastoreo o juegos de búsqueda. Un Beardie aburrido busca su propia diversión.
Convivencia
Encaja bien en familias activas que disfruten del aire libre, idealmente con jardín o acceso fácil a campo. Tolera el piso si se cubren sus paseos y juegos, pero no lleva bien la soledad prolongada: es un perro pensado para estar con su gente. Por su predisposición a problemas articulares como la displasia de cadera, conviene consultar con tu veterinario para revisiones periódicas.
Predisposición a enfermedades
Razas como esta tienen mayor incidencia de las siguientes condiciones. Consulta a tu veterinario para revisiones periódicas.