Bedlington Terrier
Origen
Reino Unido
Tamaño
pequeño
Peso
8–11 kg
Altura
38–43 cm
Esperanza de vida
12–14 años
Grupo FCI
Grupo 3 — Terriers
Temperamento
Descripción general
El Bedlington Terrier debe su nombre al pueblo minero de Bedlington, en el noreste de Inglaterra. Allí se desarrolló en el siglo XIX como terrier de las cuadrillas mineras: ágil, valiente y útil para cazar ratas y otros pequeños mamíferos. Su aspecto inconfundible (parece más un cordero que un perro) lo ha hecho una raza muy reconocible aunque relativamente poco común.
Hoy es ante todo un perro de compañía. Combina el carácter terrier con una mayor adaptabilidad a entornos domésticos tranquilos.
Características físicas
Es un perro pequeño, esbelto y con una silueta única. La cabeza es estrecha y en forma de pera, con un mechón característico en la coronilla. Los ojos son pequeños, profundos y de color almendrado. Las orejas son medianas, en forma de avellana y caídas, con flecos.
El cuerpo es ligeramente más largo que alto, con un pecho profundo y una espalda arqueada característica que recuerda a los lebreles. Las patas son largas. El pelaje es muy peculiar: rizado, denso, lanoso y de crecimiento continuo, lo que requiere corte regular. Los colores admitidos son azul, hígado y arena.
Carácter y comportamiento
El Bedlington es leal y muy apegado a su familia. Con los suyos es afectuoso y juguetón, con extraños reservado al principio.
Con otros perros la convivencia depende de la socialización: detrás del aspecto suave hay un terrier auténtico. Con animales pequeños mantiene instinto cazador.
Es inteligente y aprende, aunque con la tozudez típica de los terriers. Más calmado en casa que muchos terriers de pelo duro.
Cuidados específicos
- Ejercicio: entre 45 y 60 minutos diarios.
- Alimentación: ración medida.
- Pelaje: corte regular cada 6-8 semanas. Cepillado semanal entre cortes.
- Mental: entrenamiento desde cachorro.
Convivencia
El Bedlington encaja bien en piso urbano y en familias tranquilas. Es generalmente una raza muy sana, aunque algunas líneas presentan toxicosis hereditaria por cobre (problema hepático genético): hace recomendable consultar con tu veterinario una prueba genética antes de adquirir un cachorro.
Predisposición a enfermedades
Razas como esta tienen mayor incidencia de las siguientes condiciones. Consulta a tu veterinario para revisiones periódicas.