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Raza

Lhasa Apso

Lhasa Apso
Imagen: Wikimedia Commons · Wikimedia Commons — Public domain

Origen

Tíbet

Tamaño

pequeño

Peso

5–8 kg

Altura

25–28 cm

Esperanza de vida

12–15 años

Grupo FCI

Grupo 9 — Perros de compañía

Temperamento

alertalealindependienteafectuosovaliente

Descripción general

El Lhasa Apso es una raza tibetana muy antigua, criada durante siglos en los monasterios budistas del Himalaya. Su nombre viene de Lhasa, capital del Tíbet, y de “apso” (palabra tibetana asociada al pelo largo). Su función no era la de un simple perro de compañía: actuaba como segundo guardián de los monasterios, complementando a los mastines tibetanos que vigilaban el exterior. El Lhasa avisaba con ladridos potentes desde el interior si alguien lograba pasar al primer círculo defensivo.

La raza no salió del Tíbet hasta principios del siglo XX, cuando algunos ejemplares fueron regalados a visitantes occidentales. Hoy se ha extendido como perro de compañía, aunque conserva intacto el carácter independiente y vigilante de sus ancestros monásticos.

Características físicas

Es un perro pequeño, robusto y ligeramente alargado, con una silueta sólida bajo el pelaje. La cabeza es proporcionada, con un cráneo moderadamente estrecho y un hocico recto de longitud media. Los ojos son medianos, ovalados, oscuros y de mirada despierta. Las orejas son caídas, cubiertas de pelo largo y con flecos.

El cuerpo es más largo que alto, con un pecho profundo y patas cortas pero musculadas. La cola se lleva curvada sobre el lomo, bien emplumada. El pelaje es la firma de la raza: muy largo, denso, pesado y de textura áspera, no sedosa. La paleta de colores es muy amplia.

Carácter y comportamiento

El Lhasa Apso es leal, vigilante e independiente. No es zalamero ni expansivo: muestra su afecto con presencia tranquila y, cuando lo considera apropiado, con buscar el sofá o el regazo. Con extraños es reservado y propenso a ladrar como aviso.

Con niños la convivencia depende del individuo y de la educación. No suele tolerar bien los juegos bruscos ni la insistencia: prefiere su espacio. Con otros perros suele ser confiado a pesar de su tamaño.

Es inteligente pero también tozudo. Aprende lo que quiere aprender. Las sesiones cortas con muchos premios funcionan; los métodos duros lo bloquean.

Cuidados específicos

  • Ejercicio: entre 30 y 60 minutos diarios. Disfruta de paseos exploratorios.
  • Alimentación: ración medida. Vigilar el peso.
  • Pelaje: cepillado diario obligatorio para mantener el manto sin nudos. Muchos tutores optan por un corte deportivo, mucho más cómodo. Atención a los ojos: el pelo de la cabeza debe estar recogido o cortado.
  • Mental: sesiones cortas, mucha paciencia, refuerzo positivo.

Convivencia

El Lhasa Apso encaja bien en piso urbano y con tutores tranquilos. Es generalmente una raza sana y longeva. Por su tendencia a problemas oculares (los ojos saltones son frecuentemente afectados) y renales hereditarios, hace recomendable consultar con tu veterinario revisiones oftalmológicas y renales periódicas, sobre todo a partir de los seis años.

Predisposición a enfermedades

Razas como esta tienen mayor incidencia de las siguientes condiciones. Consulta a tu veterinario para revisiones periódicas.