Boyero de Berna
También conocido como: Bernés de la Montaña, Bernese Mountain Dog, Berner Sennenhund
Origen
Suiza
Tamaño
grande
Peso
36–50 kg
Altura
58–70 cm
Esperanza de vida
7–10 años
Grupo FCI
Grupo 2 — Pinscher, Schnauzer, Molosoides y boyeros suizos
Temperamento
Descripción general
El Boyero de Berna, conocido coloquialmente como Bernés de la Montaña, es una de las cuatro razas de boyeros suizos reconocidas por la FCI. Su origen se sitúa en los valles del cantón de Berna, en los Alpes suizos, donde durante siglos trabajó como perro de granja: tiraba de pequeños carros con productos lácteos al mercado, custodiaba el ganado y la casa. El nombre “Sennenhund” se refiere precisamente a los pastores alpinos (Senn) que criaban la raza.
A finales del siglo XIX la raza estuvo a punto de extinguirse, pero el zoólogo suizo Albert Heim impulsó su recuperación y estandarización. Hoy es uno de los perros gigantes más populares como perro de familia, gracias a su carácter notablemente equilibrado.
Características físicas
Es un perro grande, robusto y de aspecto noble. La cabeza es proporcionada al cuerpo, con un cráneo amplio y un hocico recto. Los ojos son almendrados, oscuros y de mirada muy dulce. Las orejas son medianas, triangulares y caídas hacia adelante.
El cuerpo es ligeramente más largo que alto, con un pecho ancho y profundo. Las patas son fuertes, con huesos sólidos. La cola es larga, peluda y se lleva en sable. El pelaje es la firma visual de la raza: largo, ligeramente ondulado y siempre tricolor con un patrón inconfundible (fondo negro brillante, marcas fuego en cejas, mejillas y patas, manchas blancas en pecho, cara y patas).
Carácter y comportamiento
El Bernés es un perro tranquilo, amable y profundamente leal a su familia. Con los niños es paciente y muy tolerante, y con extraños se muestra amistoso aunque con cierta reserva inicial.
Su instinto vigilante es moderado: avisa con ladridos profundos si algo le inquieta, pero no es un perro reactivo. Con otros perros suele convivir bien si está bien socializado.
Es muy receptivo al entrenamiento. Aprende con calma y agradece la constancia. Es una raza emocional: responde mucho mejor al refuerzo positivo que a la presión, y los gritos lo afectan más de lo que parece.
Cuidados específicos
- Ejercicio: entre 45 y 60 minutos diarios de paseo tranquilo o caminata por el campo. Le encanta la nieve y el frío. Vigilar el esfuerzo en cachorros: crecimiento articular muy lento.
- Alimentación: dieta específica para razas grandes/gigantes.
- Pelaje: cepillado tres veces por semana, diario en muda. La muda estacional es muy abundante.
- Mental: entrenamiento desde cachorro con normas claras y refuerzo positivo.
Convivencia
El Bernés encaja en familias con espacio (idealmente jardín, no imprescindible) y con tutores que entiendan las particularidades de una raza grande con esperanza de vida corta. Tolera mal el calor. Su predisposición a la displasia de cadera y, lamentablemente, a varios tipos de cáncer hereditarios (incluido el histiocitoma maligno) hace muy recomendable consultar con tu veterinario revisiones articulares y oncológicas periódicas desde edad media, y elegir criadores con historial genético transparente.
Predisposición a enfermedades
Razas como esta tienen mayor incidencia de las siguientes condiciones. Consulta a tu veterinario para revisiones periódicas.